miércoles, 28 de diciembre de 2016

Baños Públicos ¿Igualdad?

Últimamente no paramos de hablar de igualdad entre géneros. Valorar a una persona sin importar el sexo, el salario, sus oportunidades y sus valoraciones....Sin embargo estamos lejos en algunos ámbitos.

Fíjate, ayer me estaba duchando, y, en vez de cantar, me puse a pensar. Un cuarto de baño. En mi casa lo usamos la familia entera, da igual que sexo tengamos. ¿Hay algún problema? No, ninguno. En todas las casas suele ser igual 

¿Por qué no en los bares y restaurantes?

Al igual que digo bares, puedo decir edificios públicos, parques, cualquier lugar ajeno y normalmente público ¿No es una distinción? Vale, puede que sea extremista, pero es una diferencia pequeña que puede marcar el pensamiento de la gente. ¿A quién no de pequeño se han reído de él por entrar en el baño equivocado en el colegio? Cuando yo era pequeña, pensaba que si alguna vez entraba en el baño de los chicos, iba a marcar un antes y un después. Ya entro como cualquiera, porque nunca hay papel en el de chicas y me toca asaltar el otro. Que le vamos a hacer.

Puede que solo sea algo higiénico, pero ningún baño así suele estar limpio, ni el de hombres ni el de mujeres. Además, si dentro del baño tenemos wc individuales, si es por miedo o asco a ver algo, es poco probable. No sé, es para reflexionar un poco en la pequeña distinción que tenemos tan asumida. Me parece algo más allá de la limpieza. Al fin y al cabo, todos vamos a ese sitio a lo mismo. No estamos hablando de un vestuario o cambiador, que es distinto. Si un salón o una cocina es para todos, un baño público, ¿no puede serlo? 

¿Realmente llegaremos a la igualdad?

sábado, 17 de diciembre de 2016

Respira, aún es gratis

¿Alguna vez os habéis parado a pensar el gasto de dinero que provocamos en un día?

Sí en un día nos propusiéramos no gastar dinero, yo creo que sería imposible. La palabra ahorrar, yo creo que en realidad es un intento de engañar a la sociedad, porque si buscamos la definición de ahorrar en la Real Academia Española, obtenemos:

Ahorrar:
  1. Reservar una parte de los ingresos ordinarios
  2. Guardar dinero como previsión para necesidades futuras.
  3. Evitar un gasto o consumo mayor
....

Yo, como persona con una inteligencia normal que tengo, entiendo que es dejar a parte una cantidad de dinero para no gastarla en compras, caprichos u otras cosas. Pero en verdad, ahorrar no se puede nunca.

Ahorrar no es posible.
Todo el tiempo estamos gastando, queramos o no. Mientras que lees esto, estás gastando dinero que has invertido en la electricidad para cargar el móvil u ordenador. La ropa que llevas puesta tiene valor. La luz en tu casa, tu simple casa y la alimentación de tu día a día. Todo cuesta dinero, y por eso constantemente gastamos. Ya no sólo lo que te pertenece, sino que las calles, las carreteras y cualquier edificación es en base a una pequeña parte de tu dinero.

La verdad es que a veces me siento mal, porque no es solo en sí el dinero material que tenemos en una pequeña hucha el precio que gastamos en navidades, por ejemplo. En verdad, gastamos mucho más. Pero, ¿Qué hacemos, no nos duchamos, no comemos, no estudiamos? Un simple folio, el que muchas veces tiramos por una tachadura, vale dinero, aunque sean céntimos.

Yo creo, que aquí es donde la gente falla. Nos dicen desde pequeños que no malgastemos. Malgastar no es únicamente comprar ropa innecesaria o dejar el grifo abierto. Es todo lo que hacemos segundo a segundo. Las personas poco más y tenemos un valor, si ya no es así.
Por eso siempre pienso, que al final, la vida no se basa en felicidad, se basa en el dinero que tienes. Sin dinero, no puedes ser nadie, la sociedad no te deja serlo. Triste

Lo único que no se nos cobra es respirar. 
Todavía.



miércoles, 14 de diciembre de 2016

Desahogo

Hay dos tipos de personas. Las que cuentan sus problemas, y las que no. Y yo no sé que es peor, o, para que suene bien, no sé que es mejor.

Estoy muy cansada realmente de escuchar a la gente sus problemas y sentir que no sirve para nada lo que les digo. Claro, no he vivido todas las situaciones del mundo, no puedo ponerme en la situación de nadie, vivir su vida. Además, es que siento que no es el 100% de lo que se puede dar. Primero hay que verse a uno mismo por dentro para poder ayudar a los demás.

Pero no puedo, va en contra de mi ir pensar en mis prioridades antes que en las del resto. Luego me surgen más problemas porque me calientan a tonterías, me preocupo en exceso, sufro por gilipolleces y lo pago con el pequeño demonio que sale de mi interior.
Me gusta escuchar, pero no, no sirvo para los consejos según veo. Me dijeron en su momento que esa era mi cualidad, se ve que la dejé atrás.
 Puede que no sea importante, pero inconscientemente si tenemos en cuenta eso de "recibirás lo que das". O yo no doy nada, o soy una gilipollas de la que todo el mundo se aprovecha. No lo sé. Y esto es que me revienta por dentro. A parte de no sentirme útil, me siento sola.

Y es gracioso, porque hay días que te levantas así, y lo ves todo como una mierda, y luego al día siguiente te sientes social y quieres comerte el mundo. Puede que sea mi pequeña bipolaridad.
Al final es la misma rutina, hundirse, llorar y a esperar al día siguiente. Juventud, adolescencia, madurez, al final seguimos siendo personas con los mismos debates mentales.

Al final, lo único que se aprende es que, o hay que buscar a la persona indicada para que te escuche, o a llevarlo cada uno solo. Yo creo que a los que escuchaba me están perdiendo, y no tengo a nadie que me escuche en el sentido de entenderme. Bah.

Sin duda puede que empezara el blog como una crítica hacia el mundo, pero he acabado haciendo una crítica hacia mi misma.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Vida o Soledad

Un día cada uno de nosotros aceptaremos que en verdad, por muchas mentiras y engaños que nos cuenten, estamos solo en la vida. Ni los amigos ni la familia nos conocen a uno mismo como tú te conoces, lo que hace que todo sea una mentira y, o decidimos vivir en ella porque nos parece terreno seguro, o nos arriesgamos a sufrir en soledad, que realmente duele pero al final a lo mejor merece la pena por los méritos conseguidos.
Al final esto es una carrera de resistencia, donde  o pones la zancadilla o eres quién la sufre. Somos humanos, y por encima de todo queremos destacar en la muchedumbre. Es así por mucho que lo neguemos.
Y solo se consigue luchando solo.

sábado, 10 de diciembre de 2016

¿Así quiero la vida?

No entiendo el fundamento de la vida  ¿Cuál es nuestra misión, por qué estamos aquí? Ahora es cuando viene alguien y dice que es para ser felices, vivir y comer perdices. Pero, ¿realmente lo somos? ¿Somos felices con la vida que llegamos?

Ahora mi vida es una rutina. Levantarse, ir a la Universidad,  comer, estudiar y dormir. Lo triste es que prácticamente desde que tengo uso de la memoria, ha sido lo mismo, ya sea en el colegio, instituto y donde sea. Ha habido momentos, viajes a recordar, personas que ha hecho la existencia más entretenida, pero al final siempre es lo mismo.

En un futuro trabajaré en algo que no sé que será, y indirectamente será la misma rutina. Trabajar para conseguir dinero para algún día poder disfrutar de un capricho espontáneo. Trabajar, comer y dormir. Además, es motivante escuchar que cada vez las máquinas quitarán más puestos de trabajo y que algunas carreras ya no tienen futuro.

Entiendo que nos ganamos lo que merecemos con nuestro esfuerzo, pero siento que falta tiempo. Creo que no tenemos tiempo para asimilar los pequeños momentos libres, los descansos, las diversiones... Sólo nos damos cuenta cuando ya ha pasado el momento y estamos ocupados haciendo algo. En ese momento pensamos "ojalá estar ahora allí..."

Somos a tiempo parcial máquinas, el resto personas.

No quiero llegar a ser mayor y arrepentirme de no haber vivido lo suficiente. La única solución que veo es reducir tiempo para algo. Pero es imposible, ¿No duermo? ¿No estudio? ¿No como? Suerte tienen los que pueden permitirse ser ellos mismos todo el tiempo, no máquinas.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¡Engorda rápido y fácilmente!

Hoy me toca criticar algo distinto. Voy a mostrar mi malestar hacia los anuncios. ¿Cuántos anuncios nos hemos tragado en Internet, redes sociales, e incluso televisión mostrando métodos de adelgazar?

El sistema parece que nos obliga a ser como la cúpula quiere que seamos, sino, no nos puede aceptar nadie, no nos pueden tratar por igual. ¿A qué es injusto? Es igual que el problema de las razas, las religiones y las creencias personales. No es tema para discriminar. Además, es gracioso, la mayoría de anuncios para perder peso van dirigidos hacia mujeres ¿Es que un hombre no puede fijarse en una chica más rellenita?

Vale, puede que estar obesa sea malo, pero a nivel de salud, no por pesar unos kilitos de más y no tener la talla 34  es para preocuparse. No voy a ser un juguete de nadie, un experimento donde cada vez nos provocan de peores maneras ¿Quién no se ha fijado en algunos maniquies de las tiendas de ropa? Mi brazo puede llegar a ser dos veces el de ese muñeco Su talla puede ser la XS, la mía varía a veces de la M a la L. ¿Es normal? Con el paso del tiempo, incluso me he dado cuenta que sin engordar yo misma, he cambiado de talla en las prendas, de manera que puede ser que las mismas compañías cambien el etiquetado para hacernos sentirnos mal con nosotros mismos. Más de una vez, yo he pensado "¿Cómo puede ser que la mediana no me esté bien? yo no puedo comprarme la L". Por culpa de esto he intentado adelgazar y no sentirme mal por mi situación. Ya he cambiado de parecer y me da igual.

Recuerdo una vez en una clase de gimnasia donde una compañera me dijo que usaba una 36 creo de talla de pantalones. Al momento dos compañeras empezamos a reírnos porque nosotras ni de broma podríamos entrar en esos pantalones. No nos reíamos de ella, nos reíamos de la situación, donde no deberíamos pensar "estoy gorda", sino "me hacen sentir gorda".

Cada uno debe ser feliz por como es su cuerpo, muchas campañas ya han salido a favor de eso, pero yo sigo yendo a comprar y no veo muchos avances. Yo tengo claro que no quiero adelgazar porque la sociedad me lo imponga. Si quiero adelgazar es para sentirme mejor yo misma con mi cuerpo, y mejorar la salud.

Admiro a las personas famosas que aceptan su cuerpo como es, ¿Quién dijo que no hay belleza en unos muslos gordos, un la barriga cervecera y en los michelines?
Mi eslogan es "No estoy gordo, solo me gusta comer, es mi debilidad"

Estas últimas semanas no he parado de tener hambre en todas horas, incluso eso me hizo sentirme mal "Madre mía, voy a engordar", y a la vez "¿Qué pensarán los que escuchen mi barriga sonar?". Lo gracioso fue que todos estábamos igual cuando lo dije en voz alta. ¿A lo mejor es que les daba vergüenza decirlo como yo había pensado? Es como el dicho que dicen cuando comes mucho "eres una gorda", pues sí, ¿y qué? Mi cuerpo lo disfruta, cosa que tu no jajajja


Seas como seas, te invito a mirarte al espejo y decirte "¡Qué buen@ estás, c**o!"

domingo, 4 de diciembre de 2016

Mini historia #4 Mi pequeño sueño

Querido amigo:

El otro día soñé contigo. No es la primera vez, y sé, que tampoco será la última. Cada cierto tiempo ocurre.

Estábamos en el que yo consideraba mi escondite, mi sitio íntimo, donde todos mis pensamientos salían flotando de mi mente, llegando a ti, como si estuviera escribiendo una carta embarazosa, contando lo más profundo de mí. Pero no me importaba, porque sabía que eras a la vez yo, porque me conocías tan bien que nada me daba vergüenza, solo quería saber tu punto de vista, la que a veces tengo más en cuenta que la mía propia por lo valiosa que es.

Creo que me tiré horas hablando, rescatando de mi ser todos los acontecimientos pasados que te habían perdido. Mis alegrías, mis tristezas, mis enfados y mis indecisiones. En un sueño no se puede controlar el tiempo.
Cuando terminé, con lágrimas en los ojos, levanté la cabeza y miré al infinito por un segundo y luego cerré los ojos. Ese momento de paz que se siente al soltarlo todo, y que el viento se lo lleve todo mientras que te da en la cara, fue asombroso, aunque no fuera real. 

Luego escuche dos o tres palabras tuyas, no me acuerdo que lo decías, pero eran reconfortadoras, como siempre. Era lo que necesitaba escuchar en ese momento, a pesar de que ya no recuerde ni el sonido de tu voz. Y, ese abrazo, en un silencio más valioso que las palabras, que daba un calor enorme y me hizo volverme segura, como cientos de veces.

Y sin decir nada más, nos sentamos a volver a mirar el infinito, en mi sitio especial, hasta que sonó la alarma del despertador. En ese momento se acabó la magia y empecé a llorar obligando a la almohada a llevarme de nuevo junto a ti. No me sirvió de nada, y por mucho que intentara alegrar la cara al día siguiente, no pude.

La gente me preguntaba que me pasaba, pero no sabía que responder ¿Cómo respondes a eso? "Es la culpa de un sueño, que me ha hecho tan feliz sin saber realmente por qué y no quiero estar aquí" Me dediqué  a escribirte con papel y lápiz, pero por circunstancias de la vida ha desaparecido mi pequeña historia. Será que a lo mejor no debes leer esto, no sé. A veces hay que seguir el destino ¿no crees?

Sin duda, a pesar del tiempo y de algo que nunca te dije, hoy te digo gracias. Gracias por todo, por lo que se vivió en su momento. Nunca puedo olvidarte, porque a veces cuando me siento sola, apareces en sueños. Puede que no fueras mi amigo, sino mi ángel de la guardia. Quién sabe, no sé interpretar sueños, y la verdad es que no quiero, no quiero perder la magia de esto. 
El día que dejes de visitarme, puede que sea porque ya haya encontrado una felicidad estable, y no necesite de tu ayuda. Por eso creo que no debes leer esto, para de que tiempo corte por lo sano, y mira que es fácil hacerlo llegar. El tiempo es mi mejor medicina.
Hasta la próxima vez, o puede que no.
                                                                  
                                                                                                             De tu pequeña Theresa.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Prevención del Cáncer

Como toda prevención es poca, y desgraciadamente nos puede tocar a cualquiera, hoy comparto esta imagen para difundirla. Todo apoyo a la larga puede beneficiarnos.
Un saludo

martes, 8 de noviembre de 2016

Somos peculiares, no raros.

Odio los tópicos, las reglas que debes de seguir por ser quién eres. 

Yo puedo hablar desde mi punto de vista, desde una chica. ¿Por qué por ser una chica debo ser femenina? Muñecas, maquillaje, color rosa...Desde pequeños, esas cosas se nos van metiendo en el cerebro, y sí te desvías un poco a lo mejor te pueden mirar raro. Desde pequeño te miran raro ¿Sabe alguien lo bien que me lo pasaba yo de pequeña jugando con coches? No, porque como cada uno tiene sus gustos, nadie puede decidir por otro lo que debe hacer, cuando y donde. Yo no he sido una niña que se haya limitado a las muñecas, aunque me gustaba jugar mucho con ellas, (aunque con las Barbies no, me parecían de niña chulilla) pero mis cochecitos también han tenido un hueco en mi corazón. Nunca me ha gustado pintarme las uñas y poco ahora. Maquillaje el mínimo para disimular lo necesario. Una niña feliz con sus peculiaridades, pero no rarezas, peculiaridades.
¿Por qué un niño no esta bien visto que juegue con cocinitas? ¿Por qué el rosa de niña y el azul de niño? Puaf, creo que por eso le tengo tanto asco al rosa, porque la gente no paraba de decirme lo mismo una y otra vez "¿No es mejor en rosa?" No jopelines.
Esa mochila que es la moda, esa ropa. ¿Dónde está la personalidad? ¿El gusto que hace distinto a alguien? Y es gracioso, porque si antes era a nivel grupal, colegial este problema, ahora es a nivel mundial con estas conexiones. La pena que me da enterarme que niñas, NIÑAS de 10 años ya aparecen por twitter, instagram y estos mundos. Pierden la poca infancia que ya existe y les dejan tener. 
Cuando te haces mayor, recuerdas y recordarás la infancia como la época en la que eras más feliz, sin preocupaciones. Los niños últimos recordarán el día que se olvidaron de la contraseña del twitter o del patrón del móvil. Si alguna vez tengo hijos, me negaré a que vivan así. Es triste, no sé si solo lo veo yo así.
Un ejemplo que puedo poner de ahora, de mi edad, es la lectura "Anda, el bicho raro que lee". Bueno, no me llaman así, pero la gente se sorprende al enterarse de que mi hobby es leer, y que no me gusta salir de fiesta e ir a beber. ¿entendéis que siempre es igual no?

Con esto lo que vengo a decir, es que desde pequeños se fomenta esta discriminación, y muchas más que hay, como la racial, sexual....Y no nos damos cuenta parece hasta que somos jóvenes. Deberíamos dejar a cada ser humano libre y que haga lo que desee, que juegue con lo que quiera y sobretodo que disfrute. La vida es para eso, y no hacemos nada más que amargarnos entre nosotros.

martes, 1 de noviembre de 2016

Querer o poder

A veces no nos damos cuenta del dolor que podemos producir en nuestro alrededor al hablar. Hablamos sin pensar, y luego vienen las consecuencias. ¿Cuántas veces hemos pensado que alguien nos ha dicho no puedo intentando decir no quiero? Vale, una vez se puede aceptar, dos, tres... Pero por lo menos yo empiezo a sospechar del real significado de ese yo no puedo, sobretodo si viene de alguien a quien se conocer bien. Lo doloroso es que se dude de la confianza. Conocer a una persona puede jugar malas pasadas. Se puede saber demasiado de lo que dice una persona sin tener que expresarlo con palabras.
¿no es más sincero un no quiero a un no puedo con doble sentido? Si la otra persona te aprecia, lo entenderá, sino se sentirá engañado. Entonces es cuando verdaderamente empieza el problema.

viernes, 28 de octubre de 2016

¿Por qué solo fiesta del cine?

Esta semana ha sido la fiesta del cine, donde las entradas han sido bastante más baratos con respecto al resto de los días. La gente acude a ver las películas, cosa que en otra ocasión se lo piensan más. Al final supongo que en ese tiempo surgirán ganancias para el mundo del cine. Y yo me pregunto ¿Por qué no surge esto en otros ámbitos?
Yo, como lectora apasionada, me vengo a referir sobre todo a los libros. Los libros son bastante caros, y no todo el mundo tiene el lujo y la suerte de poseer dinero para poner pagar cada uno de los libros que quieren leer. Sin embargo es inevitable querer leer en papel, porque no es posible comparar la lectura en un ebook a un formato físico. Por eso, yo me pregunto por qué no hay unos días donde los libros valieran más baratos. No hablo de un euro, hablo del precio que valen en otros países. Mientras que aquí nos podemos dejar fácilmente 20 euros en un libro, en otros sitios valen 10. ¿No pensáis que si valieran así durante dos días la gente no aprovecharía? ¿No se sacaría un beneficio en el sector? Además, no es pedir tanto, es igualar por unos días el precio de otros lugares. Ya es bastante injusto los precios de ahora.
Luego dicen que la industria se muere. "la gente ya no lee en papel, prefiere el formato digital" No generalicemos, porque normalmente un real fan de la lectura, prefiere un libro que pueda tocar y admirar en su estantería, un real fan del cine, irá a las salas a contemplar su pasión. Yo soy la primera que, si ocurre un evento así, lo aprovecha No soy la única. No es el final de lo tradicional, pero con esos precios, se va fomentando.
Yo no quiero que se pierda el romanticismo de regalar un libro. Es triste. Se nos van poniendo barreras a la hora de promover la cultura. La gente va a los museos cuando hay descuento o son gratis. ¿No deberían estudiar los movimientos de la sociedad en esas fechas especiales y aprender que es lo que desea la gente? Somos en base a lo que conocemos, sino sabemos nada, estamos perdidos.
¿Vosotros qué pensáis? ¿Os gustaría una fiesta del libro?

domingo, 23 de octubre de 2016

El precio de la cultura

Esta entrada va a ser relativamente corta, proporcionalmente al caso que nos hacen los de arriba con respecto a nuestros deseos.
¿CÓMO PUEDE SER QUE EXISTA TANTA DIFERENCIA DE PRECIO ENTRE LOS PAÍSES POR UN MISMO PRODUCTO? Me calmo, aunque el tema para los que nos incumbe no es para callarse. Un libro, un libro que da cultura, sabiduría y formación mental, no puede costar el doble en España que en otro país. ¿Es por el idioma? Mira, que no nos cuenten cuentos chinos, lo único que hacen es jugar con nosotros.
Es gracioso, porque luego piden una sociedad culta, con dos dedos de frente y sensata. ¿Es posible eso si vale más barato una botella de alcohol que un libro o ir al cine? Así vamos, a la cola de los países en el contexto educativo.
Y dicho esto me voy callando, ya que poca gente va a leer esto, y aunque se lea no va a cambiar nada. Tendrá razón un muchacho que escuché el otro día en una conferencia "Las plantas son más inteligentes que nosotros" Vaya que sí.

sábado, 22 de octubre de 2016

Plasmando recuerdos

Me encanta la frase "Cada rincón tiene su historia". Es verdad, cada día pasamos por miles de lugares distintos, que a veces no nos damos ni cuenta. Eso sí, hay lugares que nunca queremos olvidar por sucesos, acontecimientos que han ocurrido allí. O simplemente porque ese lugar es distinto al resto. ¿Cómo lo guardamos? Cada persona tiene su manía. Una foto o simplemente la memoria de nuestro ojos. Yo, lo hago así, sin pensar, con papel y lápiz, desarrollando a mi manera lo que representa para mi. No me importa tanto la calidad del dibujo, ojalá fuera más perfecta, sino el sentimiento que se reproduce en ellos. 



viernes, 14 de octubre de 2016

Cabreo frustado

Hoy estoy cabreada. Sí, así sin más, cabreada por todo y a la vez por nada. Quien haya vivido esa sensación antes me entenderá, y sino, pues ya la vivirás.
 Estoy cabreada con la sociedad, por ser tan hipócrita, egoísta y a veces hasta tonta. Los ricos no piensan en los pobres, los pobres sólo quieren ser como los ricos. Sólo unos cuantos manejan el mundo, normalmente más con dinero en vez de con inteligencia. No nos entendemos entre nosotros, razas, sexo, edad, estudios, cualquier cosa es perfecta para hacer rivalidades, equipos enemigos y disputas absurdas. Nadie se pone en el lugar del otro, y en vez de dialogar, se piensa más en uno mismo. "Bah, para que voy a parar en un paso de peatones si hay un señor con un carrito de bebé, que se espere él a que pase" "Anda, una mujer en silla de ruedas se ha subido en el autobús y no puede ir a pagar, ¿Yo? que la ayude otro" "¿Tienes los apuntes de esto? Tranquilo, yo te los pasaré, pero mal, vaya a ser que me superes" Situaciones así, muchas, todas las he visto yo estos últimos días y me cabrean.
 Estoy cabreada con el tiempo, cambia que te cambia, día que no llevas paraguas, llueve; día que si lo llevas, sólo será un estorbo. 
 Estoy cabreada con esas situaciones que te ponen de los nervios y te tienes que callar. Un profesor que te tome por alguien inferior, cuando lo que vas a clase es a aprender, y te tengas que estar en silencio porque él es el que te evalúa en el futuro. Duelen esos comentarios entre compañeros de clase, esas personas tan inteligentes que le sacan una incoherencia a lo que digas para hacerte parecer subnormal ¿Habrá pensado un poco, si piensa, que no es nadie para corregir al resto si cada uno tiene su opinión propia? Estoy cansada de los sabelotodo, nadie es más que nadie, y por conocer algo muchísimo no te hace un ser superior. Vamos a relajarnos.
 Estoy cabreada con mi alrededor. Twitter y todas las redes sociales me crean una llama de sensaciones que son alucinantes. Comentarios obscenos, insultos, subidas de tono innecesarias ¿Para eso se crearon las redes, para demostrar a quién le faltan más dos dedos de frente? Ojalá un día se hiciera justicia de verdad.
 Por supuesto, estoy cabreada con la política, que juega con nosotros como fichas de ajedrez. Que desesperación me hace saber la diferencia de salarios que hay entre trabajos. Uf necesito que alguien me explique como un futbolista puede ganar más que un médico. Es necesario. ¡¿POR QUÉ?! Lo flipo.
Estoy cabreada con mi mundo, mi vida social. ¿Cómo una persona puede ser feliz un día, sentirte llena por tus amigos, tu ambiente; y otro día desmoronarse? Ese típico bajón sin razón aparente que te destroza por dentro, y, a la vez que se desea estar solo, quieres sentirte querido y no llegas a verlo.
Creo que más que cabreada, estoy frustrada. Sí, frustrada porque no puedo hacer nada para cambiar este mundo, el bullying que existe en todos los sitios, la corrupción e injusticias en todos los ámbitos, racismo, machismo, faltas de respeto y todo lo que ves por la calle que claramente está mal pero no puedes cambiarlo. 
Granito a granito, ¿se puede conseguir algo? Ya no lo creo ciegamente. Lo que sí tengo seguro es que he conseguido desahogarme. No voy a leer lo que he escrito, porque siempre que pensamos en algo cabreados, no es lo mismo que una vez más relajados, y yo quiero demostrar mis pensamientos sin cortarme. 
Un saludo y espero si quieres tu opinión. 

martes, 27 de septiembre de 2016

La gracia de las cadenas de las redes sociales

Nos hemos vuelto unos tontos en algunos ámbitos de nuestra vida cotidiana. ¿Dónde se quedó la parte de pensar antes de hacer algo? ¿No hay que pensar en las consecuencias antes de actuar?
Yo hace mucho tiempo que pensaba que las cadenas típicas de "si no reenvías esto a 1.000.000 de personas tu familiar morirá esta noche" se habían extinguido. Tristemente ¡¡se han modernizado!! Messenger, Gmail, Yahoo, en cualquier lado te podías encontrar una cadena de este tipo. 

Al principio lo pasaba, por hacer la gracia, jaja es reírse un rato, pero luego te das cuenta de la gilipollez más grande que estás haciendo. ¿No hay cosas más importantes que crear un tipo de cadena así? Llamadme rara, pero sí eso de verdad fuera a ocurrir, merecería la pena, pero como no es así, ya cansa. Hasta en twitter te encuentras ya ese tipo de tweets. 

Lo peor surge cuando se juega con los sentimientos de las otras personas. Las personas mayores pueden tomárselo esto en serio, no son iguales a las personas jóvenes que todo este tipo de bromas nos las tomamos en principio a risa. Recibir un mensaje diciendo que tu hijo se va a suicidar esta noche si no haces tal cosa, no tiene ninguna gracia.

Luego encontramos otro tipo de cadenas que de verdad si juegan con todos nosotros y por las que realmente escribo esta entrada. Los animales. "He encontrado este animal perdido, que contacte con este número quien pueda adoptarlo...." No quiero generalizar, porque siempre es importante encontrar un hogar dulce y amable para cualquier ser vivo, por lo cual dejo claro que ALGUNAS veces la gente juega con el cariño nuestro para sacar dinero. El otro día recibí una cadena así y me contaron que, al llamar al teléfono te colgaban, de manera que te conseguían cobrar y obtener beneficio. La inteligencia de esas personas debo aclarar que brilla por su ausencia. Sin embargo, nosotros pensamos, pobre animal, voy a pasar esto para que pueda encontrar un hogar. Pobre animal, el que a lo mejor ni existe, y pobres de nosotros que caemos como moscas en la mafia del engaño por compasión.


De todas maneras, podemos buscar el lado bueno de todas las cosas. Las campañas que pueden surgir de cualquier persona y pueden llamar la atención para participar, manifestaciones, recolectas por distintas razones...En esos ámbitos, siempre que se pueda, hay que echar una mano y difundir las cosas de la mayor manera posible. Cuántos más participemos, mayor será la repercusión en la sociedad y podemos sacar ventajas. Por ejemplo, las firmas para la investigación, financiación de la cura del Cáncer...Change.org me parece una idea increíble. Eso sí, antes de hacer nada, siempre SIEMPRE hay que informarse bien de que sea real. Ejemplo posible es una manifestación por whatsaap donde las mujeres en una hora iban a quitar su foto de perfil ¿Cuándo, Dónde, Por qué?A lo mejor fue ayer y a ti te ha llegado hoy, no tiene sentido. U otro ejemplo, "hoy apagaremos la luz una hora por los países que no tienen nada" Vale, eso es un símbolo, pero servir, sirve de poco si no se hace nada.
 Si no hay razones suficientes, está claro que hay que tener cuidado, porque, volviendo a lo anterior, podemos estar cayendo en un juego estúpido que a lo mejor algunos le pueden sacar beneficio a nuestra costa.

lunes, 26 de septiembre de 2016

¡A levantarse de la comodidad!

"A veces ocurre que lo que empieza como una locura, se convierte en lo mejor de tu vida. Sé libre de tus prejuicios, sólo incrementan tu orgullo. ¿Acaso el orgullo puede con los problemas? Tus aventuras no terminaron, ahora comienzan junto a él"

Me he encontrado estas frases en una libreta vete tú a saber de cuando. La verdad es que ha sido como, "Madre mía, cuanta razón hay en estas pocas lineas"

¿Cuántas veces no nos hemos perdido un evento, fiesta, quedada por no arriesgar, por preferir quedarnos en nuestra pequeña y reconfortable esquina conocida? Yo muchas veces. Desde siempre he preferido mantenerme en un lugar cómodo, donde todo lo que me suceda alrededor lo pueda tener perfectamente controlado, que nada se salga de los planes. Ahora, cuando sigo haciendo lo mismo, me pregunto la razonable pregunta de cual es la gracia de vivir en un territorio así.

La vida no sólo se alimenta de los amigos, familiares, y sucesos cotidianos, se alimenta de sorpresas, inquietudes y miedos. Sin riesgos, el tiempo se pasa como una linea recta. Por mucho que a veces parezca, y aunque sentada aquí me sienta cómoda, no sé si en el futuro podemos llegar a arrepentirnos de no llevarnos al límite. No estoy diciendo que mañana vaya a tirarme por un puente, pero si probar cosas que ayer no hice. Experimentar, rebelarnos contra nosotros mismos.

Por eso este año quiero cambiar. Salir, pero a hacer cosas distintas, no solamente a dar un paseo. También quiero viajar, coger un autobús, un coche con mis amigos y pasar el día en un lugar distinto, no común. Quiero que surjan quedadas sin organizar, que a veces se disfrutan más. Un regalo sorpresa, una clase distinta, un abrazo y un beso...Si sigo pensando luego no van a tener gracia, lo importante es no ceñirse al papel.

A veces no nos llevamos al límite por el lo que puedan a decir los demás ¿Y si me sale mal la jugada y se ríen de mi? Sé que no soy la única persona que ha acabado sin hacer algo por esa razón. No levantar la mano en clase, no presentarse voluntari@ en alguna actividad. Actos que pueden hacerte sentir en un segundo plano con el resto del alrededor. Creo que en ese aspecto hay que intentar arriesgarse, no tenemos nada que perder. Si sale mal, antes que nadie, debemos ser los que nos riamos de nosotros mismos, y en otro momento demostrar que nosotros lo valemos. Un error lo tiene cualquiera, y nadie debe influir en los pensamientos que tengamos sobre nosotros mismos.

Si algo he aprendido, es que hacer algo, debe ser porque yo quiera disfrutar, y nadie va a negarme a hacerlo. Quiero sorprenderme cada día a mi misma por lo que ayer no pensaba que podía hacer hoy y lo he hecho. Me he rebelado al yo de ayer. El otro día lo hice yo al apuntarme a un club de la universidad, y, aunque me sentía nerviosa por hacer algo así que no es normal en mis movimientos diarios, hoy me alegro. Me he rebelado. Si sale mal, pues es una historia para luego contar, lo importante es tener historias. Una vida sin historias es una vida sin sentido.

viernes, 16 de septiembre de 2016

¿Dónde se ha quedado el respeto español?

Acabo de cabrearme mucho. Es que no entiendo a la gente. ¿Por qué criticar al resto por sus costumbres, tradiciones?

Os pongo en situación. Estaba en YouTube viendo vídeos, lo normal, cuando me he acordado de un anuncio que vi hace mucho tiempo y me encantó. Es un anuncio de una marca de cerveza, donde promocionan Andalucía. Verlo me llena, porque saca cualidades bellas a relucir. Es una publicidad distinta, de esas típicas que ves en la televisión y no te puedes imaginar que anuncian.
El caso es que me he puesto a leer los comentarios que la gente había puesto, y no me entran las tonterías que dicen. Creo que el dueño del vídeo ha borrado comentarios, porque algunas cosas no tienen sentido. Me cabreo por alucine de la gente,

Es increíble como nos tratamos los españoles entre nosotros. Miro al exterior, y lo primero que veo es gente que aparenta estar unida, sin divisiones internas ni desprecios entre ellos mismos. Aquí, en vez de agradecer la gran variedad de culturas, tradiciones, méritos e historia que tenemos, parece que nos lo echamos en cara no ser idénticamente iguales. ¿¿Por qué?? Deberíamos ser una piña, y al salir fuera dar esa imagen. Parecemos unos egoístas y unos incultos. Dada la situación actual es que no sé ni en que país vivo. Si yo viera un vídeo que promocionara tan bien cualquier comunidad, me quedaría enamorada y con unas ganas de ver ese lugar que no se pueden describir.

Yo admiro España, cualquier parte. El Norte con su naturaleza; la zona Mediterránea con esa vida; el centro tan medieval, lleno de choques de culturas; El Sur, mi pequeña tierra. Incluso Portugal la consideraría parte nuestra, somos hermanos. ¿Por qué esa desconsideración a lo propio?
Eso sí, luego cuando juegan equipos nacionales, somos todos unos españoles que nadie se puede atrever a decirnos nada. Ya no sé lo que pensar.
No estoy diciendo que no seamos cada uno característico de nuestra zona, al contrario. Debemos ser distintos, el problema está en si nos apreciamos entre nosotros o no. Esto último me duele porque no se cumple. Veo países más grandes que sí cumplen esto, y nosotros que somos un país relativamente pequeño, no. No me extraña que llevemos así sin gobierno una temporada. Igual que no nos respetamos en cultura, en sociedad, no nos respetamos en casi nada. Qué vivan las excepciones que quedan sueltas y hacen apariciones que marcan.

Sueño con el día que lea esto y sienta que ya puedo borrarlo porque no tiene sentido, aunque no sé si sucederá. Vamos a dejar de sacar mierda, con perdón, y a ayudarnos entre nosotros, que no hace falta tanto orgullo y más humildad.

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Hola! ¿Cómo os va? Espero que os guste la entrada.
Creo que en este tema se podría profundizar más en algunos aspectos, principalmente en tradiciones, pero lo dejaré para otra vez.
Os paso el anuncio por si le queréis echar un vistazo, para mí es un honor verlo, y aunque fuera de otra Comunidad, lo seguiría siendo. Los derechos no son míos, ni el vídeo tampoco
https://www.youtube.com/watch?v=iwv6d2_JLNs
Un saludo!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mini historia #3

No quiero que localicen mi tumba, sería el final de todo. ¿No puede tener una persona una segunda oportunidad?

Veinte años atrás fingí mi muerte (suena muy PLL). Fue relativamente fácil. Ser una millonaria te da una serie de privilegios que no tiene todo el mundo. Comprar a la gente me fue sencillo, unos cuantos actores y mi existencia cayó en el olvido. Quería poner punto y final a mi pasado, y empezar una vida nueva. Doné todo lo que poseía, aunque para el mundo fue un ruego en mi testamento inexistente.

De nueva York, al punto más escondido de Tailandia. Viví en lo sencillo. Supuse que nadie me reconocería, y estaba en lo cierto. Todo este tiempo he vivido en paz y tranquilidad. He conseguido adaptarme a una sociedad tan distinta a la mía. Ahora me siento una más.

La pena es que salir victorioso comprando a la gente se puede, pero engañar a la justicia es distinto. ¿Por qué tendría que salir ahora a la luz el caso de mi marido? Se supuso, o me inventé, que fallecimos en un accidente de coche... Sin embargo, no fue así. Él me odiaba. Después de dos años casados me di cuenta que solo me quería por el dinero. Siempre acabábamos discutiendo, hasta el punto de convertirse en una rutina.
Un día salí corriendo por las escaleras para no escucharle más, y él se tropezó, cayendo malamente. Muerte al instante. No pude soportarlo, yo si le amaba a pesar de todo.
Si me quedaba, me acusarían de su muerte, así que fingí el accidente de tráfico.

Lo que yo no sabía era que mi marido estaba supuestamente implicado en el narcotráfico ¿No confiaba en mí? Al salir esto a la luz, analizaron su cadáver. La policía científica afirmó este hecho, y propusieron analizar mi cadáver también por si yo era cómplice o no. Además, ¿Cómo era que el narcotraficante no tenía síntomas de haber fallecido en un accidente? Si no encontraban mi cuerpo pensarían exactamente lo que he hecho pero incluyendo algo relativo a las drogas, y no es así. ¿Por qué no dije la verdad desde el principio?
A todos nos invade el miedo alguna vez, lástima que mi "ver" sea mi condena.

Tocan a mi puerta, ya sé quién es. Menos mal que he tenido veinte años de felicidad.

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Sé lo que estáis pensado, esto es una locura y creo que hay que echarle mucha imaginación para entenderlo jajaja No hay que buscarle lógica, porque no existe, Veámoslo como un pequeño relato de una actividad escolar bastante rara y sin fundamento (no me gustaban mucho este tipo de trabajos, ¿Se nota?)
¡Un saludo!

martes, 13 de septiembre de 2016

Mini historia #2

Si yo hubiera sabido donde se celebraba la carrera, no me habría apuntado. Debía correr en el bosque, ese lugar donde pasamos la mayoría de nuestra infancia mi amiga Sandra y yo. Ese lugar donde fue vista por última vez antes de desaparecer. La última persona que estuvo con ella fui yo.
La carrera era en honor a ella para recaudar fondos para su búsqueda. Cuatro años iban ya sin ella y sin ninguna pista. Todos desesperanzados por saber algo y los ánimos por encontrarla viva iban cayendo ¿Habría sido secuestrada? ¿La habrán matado y escondido su cadáver? Incluso, y lo menos probable ¿Habrá escapado voluntariamente?
Ella es...o era, no lo sé, una de las mejores personas que he conocido. Le caía bien a todo el mundo, era muy querida en el pueblo ¿Quién podría hacerle daño? Tantas preguntas y ninguna con respuesta...
Llegué a la línea de salida con Teresa. Fuimos a por la antorcha y nos preparamos para correr juntas. Ella sabía lo que este lugar significaba para mí y no quiso dejarme sola.
Sonó el pistoletazo de salida y empezamos a correr. A pesar de ser un camino largo, para la mayoría de gente no había prisa, pero para mi sí, no podía estar en ese lugar más tiempo del necesario.
Poco a poco los recuerdos fueron viniendo a mi mente sin ser llamados...la primera vez que subí a un árbol, la pelea en el barro que tuvimos el día que lloví a cántaros, el día que nos perdimos hasta que vinieron a buscarnos, el día que practicamos con el arco de su padre...
Tuve una corazonada espantosa. Me desvié del camino y me adentré en el bosque después de cuatro años, aunque lo recordaba perfectamente. Teresa me llamaba, pero no la escuchaba, yo tenía fijo mi objetivo.
Y allí estaba. El arbusto donde escondimos el arma de su padre ¿Cómo no me acordé de él? Pero no era eso lo que estaba allí. Había algo distinto y peor, el cadáver de Sandra. Alguien lo había puesto aquí para mí, sabrían que iría esa noche.
Salí corriendo con la antorcha, volví al camino desesperada y fui hacia el pueblo. No me importaba nada. Necesitaba salir de allí lo antes posible, esperaba que Teresa lo entendiera.
Me adentré en el pueblo y me senté al lado de la Iglesia. Cerré los ojos. Lo sabía. Sabía quién había matado a mi amiga. Esa persona que había intentado salir pero ella no quiso. Él era el único que sabía donde escondíamos el arco. Ese arco que nunca se encontró.
Mi hermanastro. El chico que odiaba porque pensaba que puse a Sandra en su contra. Todo mentira.
Abrí los ojos y allí estaba él. Preparado para atacar. Quería que supiera que le pasó a mi amiga antes de ser su siguiente víctima.


domingo, 11 de septiembre de 2016

Mini historia #1

¡Hola pequeños desconocidos!
Esta mini historia, junto con otras, me la he encontrado ordenando papeles, y, aunque no sean cuentos espectaculares, me hacía ilusión subirlos poco a poco por si a alguien le apetece leerlos. Su origen se remonta a hace varios años en el instituto y me daba pena tirarlos, así que no los tiré y ahora los puedo compartir y los podéis leer si queréis. Cualquier comentario será aceptado con una sonrisa:)
Un saludo

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La misma pesadilla de todas las noches...

 Un gran golpe sonó en la pequeña casa de madera y, como consecuencia, Cassandra se despertó. Aturdida, se levantó de la cama y se dirigió hacia la ventana por si ocurría algo fuera. Sin hacer ruido, ya que su hermano Toby dormía profundamente justo al lado, apartó la cortina. El pequeño jardín estaba desierto, por lo que volvió en sus pasos y se acostó de nuevo.
 No consiguió conciliar el sueño fácilmente, sabía que algo había pasado y el susto no se le quitaría de encima hasta que por fin fuera de día y su madre le preparara su desayuno favorito por su cumpleaños. Pensando eso, el sueño la venció.
 Sin embargo, la joven Cassandra no fue consciente de que el ruido no venía fuera de casa, sino de dentro, y cuando su hermano la despertó más tarde, todo asustado, ya era demasiado tarde. Las llamas se veían a través de la puerta como una gran bola de fuego. Cassandra no tuvo tiempo de espabilarse cuando ya tenía los pulmones llenos de humo.
 Nuestra protagonista se quedó en blanco, no sabía que hacer. Odiaba no tener las cosas bajo control y ese era uno de esos momentos.
 Toby empezó a gritar, y eso hizo que ella saliera de su trance. Debía sacarlo de aquel lugar. Iba a ser el primer año que pasaba las vacaciones con él, y no quería que su sueño pasara a ser una pesadilla en unos segundos.
 La única salida que tenían al alcance era la ventana, así que fueron hacia ella. Decidida, Cassandra saltó con su hermanito por la ventana.
 Desde fuera, las llamas se veían grandes, demasiado grandes para el gusto de Cassandra. Aunque llamara a los bomberos, sería imposible que quedara algo de la pequeña casa de madera, donde pasaba los veranos con su madre y con su padre, hasta que se marchó el último con su hermano pequeño...
 Cassandra pensó que ese verano sería el más alegre por la vuelta de su hermano, ya que lo podría conocer, porque solo lo recordaba de bebé.
 Toby empezó a llorar. Ella no entendió la razón hasta que vió que estaban solos. Su madre no parecía haber escapado de las llamas...Nunca la volverían a ver.

Se incorporó jadeando. Esta vez en la realidad. Nunca podría superar ese recuerdo que le atormentaba todas las noches. Sobretodo, desde que se dió cuenta que esa noche fue ella quién dejó una vela encendida en el salón, una costumbre que se perdió desde que su padre y su hermano desaparecieron, pero por la vuelta del peque, ella quiso recuperar...Aunque no le salió la jugada bien.

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He estado pensándolo mucho y he vuelto, como pensaba hacer, con una decisión nueva con respecto al blog. Luego o mañana os explicaré con otra entrada.


lunes, 22 de agosto de 2016

La Gran Naturaleza Salvaje

Hoy, al escribir esta entrada, me doy cuenta de cual es mi color favorito. Mi color es el verde. ¿Por qué? Después de estos años en los que he viajado por distintas partes de España, lo sé. Me encanta la naturaleza.

Unas personas viajan por ver monumentos, culturizarse y ver mundo. Otros viajan para practicar deportes, disfrutar de la sensación de adrenalina y poder afirmar que se está viviendo el momento. Yo llevo cuatro años viajando para sentir la naturaleza a flor de piel. ¿Alguna razón? Pues puede ser porque en mi ambiente lo único que hay son cuatro árboles y millones de olivos; a lo mejor porque una parte de mi carrera se basará en botánica y el bosque en todo su esplendor ( muero de amor ) y me estoy haciendo a la idea; pero puede que no sea por ninguna razón en especial. 
Desde que tengo conocimiento la naturaleza me ha llamado. La vida que puedes sentir en un bosque no existe en tu ciudad, casa o alrededores. Llamadme loca jajaja. Pero ahora vivimos en una época en la que no disfrutamos tanto como antes y las tecnologías nos agarran y ocupan nuestra vida. ¿Dónde se han quedado las excursiones al bosque, de camping? Ay. Cada verano viajar el Norte me llena de vida. Mirad las fotos que he hecho hace una semana.

Yo observo esta imagen y puedo sentirme allí. El agua cayendo a través de la cascada con ese típico sonido incomparable, el movimiento de las ramas de los árboles en sintonía con el viento refrescante que mueve el pelo. El inexistente suelo asfaltado que da paso a rocas, tierra. Algún animalillo pequeño corretea por las copas de los árboles...

Esa sensación no la puedes sentir si no la has vivido. Montes, despeñaderos, grutas enormes y cascadas donde dan ganas de zambullirte si no estuvieran esas grandes vallas que lo impiden.

Lo que daría por perderme un día en un sitio así. Simplemente para desconectar, dejar el móvil sin cobertura y sentirme por una vez libre de todo. Vivimos en un mundo tan controlado que no podemos escapar.

Al abandonar el sitio, me vino a la mente una gran pregunta que realmente me hizo daño por dentro. ¿Quién puede tener el valor de provocar un incendio en un lugar así? Traer muerte a la propia naturaleza, la mismísima vida. ¿Qué se gana con eso? ¿Edificar? ¿Madera? Por favor, dos dedos de frente. ¿Te gustaría a ti que te quemaran tu casa? ¿Acabar con tu familia? Esto es algo que no me entra en la cabeza. La naturaleza ha estado antes que nosotros aquí y no, merece mucho respeto. Es que pienso yo la devoción y el cariño que siento a esos paisajes, rincones inexplorados, y como una persona puede sentir lo contrario.  Que dolor de cabeza.


No sé que tendrán esas personas de fondo de pantalla en su móvil, pero yo tengo todo tipo de estas imágenes. Me llenan como persona, me transmiten paz y descanso, cosa que el mundo humano no hace, solo dolor y estrés.


 Quién fuera Heidi para vivir en un sitio así... Porque ella lo disfrutaba. Los telediarios en verano arden de personas que demuestran no amar la naturaleza, quien le ha dado todo y quien un día puede robarle todo sin pestañear. Millones y millones de años lo demuestran. Nosotros no podemos creernos que dominamos a la Madre Tierra.

En twitter se pueden leer muchas cosas. Tanto buenas como malas. Pero ideas buenas no faltan.
Ideas como plantar árboles en los cementerios por cada persona fallecida. De la muerte surge la vida. ¿Qué manera más bonita de honrar a la persona? Lástima que por lo menos los cementerios que yo conozco solo usen flores que acabar marchitándose. Un árbol es algo fuerte, duradero y puro.

Otra cosa que he leído es que las personas amarían más los árboles si en vez de dar oxígeno dieran Wifi. Me parece una barbaridad pero para mucha gente acaba siendo real. El internet es nuestra fuente de vida social, profesional y comunicativa ¿Qué puede ser más valioso que eso? ¿El oxígeno? Para que, el oxígeno solo nos permite vivir. Que cabreo. Llevamos generaciones enteras sin internet, redes sociales y han sobrevivido. Salir a la calle sin estar conectado no pasa nada, lo dejo en el aire. Ahora, sin oxígeno no puedes ni quedarte en tu casa, no puedes vivir. Si perdiéramos el oxigeno, verás que rápido aprenderían algunos a echarlo de menos.

Ya lo dije en una entrada anterior, ir con el coche observando paisajes así, no es una pérdida de tiempo, es una ganancia de tranquilidad.
Una persona me dijo que me ve en el futuro trabajando en un lugar así, llevo de vitalidad, y mira, es algo que me haría feliz sin dudarlo. Belleza sin necesidad de maquillaje y tratamientos caros.
Os dejo alguna foto más porque son ellas las que deben hablar y hacer sentir a la gente de lo grande que es nuestro mundo.

Todas las fotos son hechas por mí en el parque de Ordesa y Monte Perdido







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Estoy muy perezosa con el blog, entre el calor y los pequeños viajes, pasa mucho tiempo hasta que me decido escribir algo, a pesar de que me surgen ideas constantemente. Espero que disfrutéis leyendo. Un saludo:)

jueves, 4 de agosto de 2016

Una caída, una sabia lección

Quiero caerme. No en el sentido físico, eso duele, sino en el sentido simbólico.
La vida enseña en distintas situaciones a que no todo puede ser de color de rosa, nada se nos regala. Todo lo conseguimos en base a nuestro esfuerzo, trabajo, constancia y sudor.
Sin embargo, a veces ni con esos elemento a nuestro favor se consigue llegar a la meta porque es un camino demasiado largo para mantenerse en pie. Y caes. Caes porque en un momento te das cuenta que es imposible para ti seguir recto. Caes porque llegar a pensar que la meta no merece tanto la pena para el esfuerzo que estás haciendo. Caes porque te parece injusto que otro obtenga tu premio haciendo nada comparable a todo tu sacrificio. Hay tantas razones por las que podemos quedarnos sin sentido en el camino que me costaría enumerarlas.
Siempre me gusta poner un ejemplo. Yo, por ejemplo he tenido difícil la elección para elegir una carrera. No soy de esas personas que tienen todo muy claras desde peques, nunca he sabido manejar mi futuro.
Llevo dos años aguantando un bachillerato, luego una selectividad para encontrarme en una rotonda con multitud de salidas y yo sin parar de dar vueltas. Es irónico que lo peor no fuera lo anterior, sino la impotencia de decidir qué hacer.
¿Qué ocurrió? Caí. No sabía que hacer, decidir mi futuro en unas semanas era algo que no creía posible. Me sentía impactada, horrorizada, asustada, cualquier adjetivo negativo que se te ocurra, ya que estaba rodeada de gente que sí lo tenía todo tan claro...
Cualquiera que lea esto puede pensar que es una tontería, pero una decisión, sea como sea, no debe tomarse a la ligera.
¿Qué me sacó de la encrucijada? Dos cosas. Una persona y una canción. Me ayudaron a levantarme y a enseñarme a mi misma que no pasa nada si ocurren errores. Si caigo, puedo levantarme.
Esa persona me enseñó que una vez que estás perdida, en lo bajo, debes aferrarte a tus sueños, tus metas, aunque no tengan salida o no sean lo que todo el mundo espera de ti. Hay que luchar por lo que a uno le mueve siempre. Si te llena algo, aunque parezca insignificante, aférrate a ello y eso te levantara, sin olvidarte de quien eres.
La canción que me llenó y activó completamente es la canción Alive de Sia. Como dice su nombre, estamos vivos, y que por eso da igual que cometa fallos, tengo tiempo de encontrar mi sitio, lo que nunca debo olvidar es quién soy, que no soy una persona perfecta y mi felicidad no debe depender de una decisión, sino de mi misma.
Cuando tomé la decisión de la carrera que quería hacer, me di cuenta de todo esto. Caer es lo que te enseña a ver lo que quieres, lo que no necesitas y fundamente tus pilares. Si todo fuera de color de rosa, no haría falta nada, nos conformaríamos con todo. Si no caes, no aprendes. Y sin cicatrices no avanzamos. La humanidad debe aprender a ser ella misma. Equivocarse es igual de positivo que acertar. Por eso ya no me importó hacer una lista de solicitud sin una preferencia clara, porque si fallaba, lo que no te mata, te hace más fuerte.
¿Por qué sufrimos al equivocarnos? Parece que no tenemos suficiente vida, todo debe ser perfecto a nuestro alrededor. Al fin y al cabo, es la mentalidad que nos han enseñado. Que egoístas somos.
Yo ya me he cansado de ser así. Me gusta caer, porque a pesar de las cicatrices, me voy a levantar, y, esa vez, seré más resistente, más fuerte, y sobretodo sabia.

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No entré en la carrera que solicité, me aceptaron en la segunda opción. No me llegaba la nota a lo que creía que quería por haber hecho una modalidad de bachillerato distinta a la requerida.
Caí, pasé un día que no me aguantaba ni yo misma, sin saber que hacer. Luego tranquilamente me esperé a la segunda adjudicación. En el tiempo de espera me di cuenta que la carrera que había elegido de primera opción no debía marcar mi felicidad. Si no entraba, no debía de importarme. Eso no va a marcar mi felicidad, ¡anda que la vida no da vueltas! Yo soy la juez de mi vida, y solo yo dicto mis decisiones. Error o acierto, es algo que se tomó en el pasado y puede cambiarse en el futuro.
Llegó la segunda adjudicación, no entré de nuevo y me matriculé en la segunda opción, segura de que había sido mi decisión. Me había levantado, y, si luego caía, estaría orgullosa de hacerlo por mi misma

viernes, 24 de junio de 2016

El Mes Clave - Conclusión de la Pau

Hola, encantada de conocerte. Antes de nada voy a presentarme, me llamo 11,453. ¿Cómo te llamas tú?

Sí, hoy he sabido mi nota de acceso a la universidad como podéis ver. No es la primera vez que hablo sobre este tema pero influye tanto en mi día a día últimamente que no puedo evitar la tentación de comentarlo. Aquí va mi experiencia en Selectividad.

La primera quincena de mayo  fue horrible, donde en mi instituto teníamos todos los finales. Algunos eran toda la materia, de manera que prácticamente te jugabas tu nota de segundo de bachillerato. Yo no es que sea una persona muy lista, es todo lo contrario, pero lo que me llevó a sacar el curso es la constancia. Vale, no voy a mentir que no llevaba las cosas día a día como profesores, padres y hasta las plantas te dicen. Sin embargo, tampoco lo dejaba todo para la última semana, eso es cierto. Digamos que un término medio.

La última semana fue horrible. Cinco días, cinco exámenes, y si no recuerdo mal, dos eran globales. Era mirar las caras de mis compañeros y sufrir. Entre las ojeras, lágrimas y cabreos íbamos avanzando en esa empinada cuesta hacia lo que parecía la cima. Lo peor para mi gusto son los nervios. Esa persona que entra en clase casi pegando voces, diciendo que se le ha olvidado todo y que no sabe como ser persona en esos instantes, contagiando al resto. Esa persona soy yo. No sé como mis amigos me aguantaban. No he llorado, pero a más de uno le he calentado la cabeza antes del examen.
En estos momentos te das cuenta quienes son los amigos que sirven. Ese amigo que a pesar de estar que no puedes con tu alma te aguanta, te apoya y te saca una sonrisa. Esos si que valen, porque ver una persona que llora después de un examen parte el alma en trocitos, que menos que intentar apoyar el sufrimiento.
Luego están esos "compañeros" que te ponen cara bonita cuando tienen dudas y luego ni te miran a la cara en otros momentos en los cuales no les interesa. Cuántas veces habré preguntado por el grupo de Whatsapp de clase dudas y acabar preguntándolas por privado porque no me responden. No sé si esto os habrá ocurrido a vosotros, pero me da mucho coraje. Es mirar más por obtener una nota superior al resto que por las personas. En fin, "compañeros" que querían entrar en carreras con nota altísima de este tipo de personalidad, a pares. Quién quiere algo, algo le cuesta, pero por favor, algo de humanidad. No aguanto esas miradas por encima del hombro de futuros estudiantes de medicina, menos mal que no todos son así.

Cuando sobrevives a ese estrés en el instituto, piensas que puedes ya con todo. Pero no, viene la parte más dura., la escalada final. Un mes tienes para prepararte hasta 8 asignaturas según tu modalidad, donde tienes que dar lo mejor de ti.
Hay que aclarar que por mucho que digan un mes, no todo el mundo se tira estudiándolo entero. Entre las recuperaciones o subidas de nota que ocupan esa fecha y solo te centras en una asignatura, y un tiempo para descansar, al final empiezas a estudiar en Junio. En la segunda quincena de Mayo, yo tuve una boda, comunión y mi graduación, sin contar con las fiestas de mi ciudad, por lo cual hasta Junio lo único que hice fue ver como me iba a organizar desde el 1 de Junio hasta el 14 que empezaba la Pau. Dos semanas.
Quieras que no, ahora eres más libre a la hora de organizar tus estudios, puesto que no tienes que ir a la clase. En este ámbito es mejor porque la presión no es continúa, por lo menos a mi me surgió a partir del día de antes de los primeros exámenes. ¿Habré estudiado lo suficiente? ¿Me quedaré bloqueada? ¿Serán buenos corrigiendo?
Millones de dudas surgen y no sabes como responderlas por todo lo que tienes metido en tu cerebro. La saturación es tal que había momentos en los que me quedaba dormida delante de los apuntes, cosa que yo nunca había hecho. Gente con pastillas, tranquilizantes, nauseas... Para mí, a pesar de los síntomas que surgen, la mejor medicina es dormir. Creo que es la mejor reflexión que tomé en su día. "Cariño mio, lo que no has podido meterte en un curso en el cerebro, no vas a poder en una noche, duerme y descansa" Por favor, para exámenes importantes, lo mejor es dormir.

Días clave.
14, 15 y 16 de Junio de 2016. Lo primero que más impone es llegar a la facultad donde te examinas y ver a gente que no es solo de tu instituto. Eres una hormiga en un mundo tan grande que te asustas. El peor momento de mi vida fue cuando por fin encontré en la clase en la que iba y nos fueron llamando por orden de apellidos. Me llamaron la cuarta y estuve esperando media hora sentada a que terminarán con todos los de mi aula para que explicaran el procedimiento de la Pau. ¿Esos momentos en los que te planteas tu vida? Esa media hora. Media hora de angustia, nervios, decepción.. Sobretodo recuerdo cerrar los ojos y empezar a rezar. Después de ese tiempo, ya todo es volar. Entrega de examen y a escribir como una loca, a veces cosas lógicas, a veces cosas sin sentido para rellenar, y otras invenciones por si cuela...Mejor un rollo que pregunta en blanco :p

Mi opinión con respecto a esos tres días es clara. Es peor tu situación mental que los exámenes. Si realmente te sabes algo, no vas a fallar a menos que vayan a pillar. Me faltó confianza en mi misma y decirme que yo podía. Además es que la presión es total que no quieres decepcionar a nadie. Se puede, claro que sí se puede, pero no sé como hay gente que puede ir diciendo que esto es fácil. Te juegas la tu vida futura. He llegado a entender tantos sufrimientos en tres días que podría escribir un libro.
No te rindas. Como he dicho, si has estudiado algo, te lo sabes, y cuando hagas el examen no le des vueltas, salga como salga, no hagas como yo. Me hundí totalmente al salir de uno de los exámenes porque me salió de pena, pensando que me iba a Septiembre por un solo examen. Era una magdalena andante. Nunca me había encontrado más mal conmigo misma. ¿Qué me pasó? tuve un bloqueo mental y no pude tirar hacia delante el examen. Hice las dos opciones y ninguna me salía bien. A la media hora del examen yo no pensaba en el examen del día siguiente, pensaba en Septiembre, lo que me agobió más. ¿Al final que ha pasado hoy cuando he visto mi nota? Ahora verás.

Termino todos mis exámenes y debería sentirme libre. En parte si lo hacia porque no tendría que volver a pisar un instituto, estaba contenta por como me habían salido las cosas excepto ese examen. Quería relajarme, aunque el daño de ese examen seguía ahí. He salido, he reído y he vivido lo que en un año no he hecho.

Y llegamos al día del 23 de Junio, donde decido que no pienso encender el ordenador hasta que alguien me diga que las notas están colgadas para no agobiarme. Efectivamente, la universidad tenía problemas con Internet y no funcionaba la red para ver las notas. Lo intento llevar tranquila, pensando en que, saque lo que saque, el esfuerzo está hecho.
Funciona la red y cuando me meto, mis ojos empiezan a producir lágrimas. Lágrimas de impacto, así las voy a definir. No me creía lo que veía, había aprobado la asignatura con un ocho, cosa que allí veía imposible. Hice cuentas y esa es mi nota, 11,453, prácticamente entraría a cualquier carrera excepto en algunas sueltas.
He aprendido algo, y es no fiarse de las primeras impresiones y confiar en uno mismo. Aunque hubiera salido mal, tendría que haberlo aceptado, pero debía haber pensado desde el principio en que yo he intentado hacer lo mejor y no hundirme a mi misma en esos momentos tan tensos.


Finalmente soy libre de todo y de todos, aunque para algunos sea más que una persona un número, como ya he dicho en otras entradas. Lo gracioso es que estoy feliz, a pesar de no saber que voy a hacer de carrera. Estoy así porque ahora mismo no tengo presión y soy libre de elegir lo que yo quiera. Creo que hoy he vuelto a ser persona. Puede que este sistema sea injusto, pero creo que algo me ha enseñado. No olvidaré este mes nunca, y seguro que vienen peores en el futuro, pero creo que confiaré más en mi misma para seguir hacia delante.

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¿Y vosotros?¿Habéis pasado la Pau? ¿Os toca el cambio a la Lomce? Espero vuestras opiniones.
¡Un saludo!

domingo, 29 de mayo de 2016

Adiós almohada, olvídame

Hoy me he levantado pensando en lo mismo que estaba reflexionando cuando me fui a dormir.

Siempre tenemos problemas. Unos más tontos ¡No sé que ponerme! y otros más gordos, los cuales provocan que a algunas personas se les caiga el mundo encima, otras lo van sobrellevando y otras dejan que la ola les arrastre y les hunda intentando asimilar el dolor.
Este sufrimiento no podemos llevarlo solos y normalmente solemos acudir a los padres, amigos, personas cercanas para sentir un hombro donde poder llorar, un alma donde apoyarnos. Sin embargo a veces no sentimos a nadie como la persona indicada. No hay un ser humano al que podamos acudir y que nos pueda comprender. Estamos solos. Llega el momento de depresión, frustración y rabia por estar en esa situación y no saber como abordarla.
Aquí entra en acción ella, nuestra almohada. ¿Quién alguna vez no ha llorado hasta dormirse en ella? O tener ganas de tirarla lo más lejos posible sintiendo que es esa persona que no hemos soportado en un momento determinado. Nuestra fiel compañera que escucha y no lleva la contraria.
Todo esto te lo podrás tomar como una broma, pero en esos momentos de incomprensión por parte del mundo, un cojín, una almohada a la que abrazar nos ayudan a salir de posibles precipicios. No niegues que alguna vez al estar acostado te has rayado por algo sucedido en el día y no conseguías dormirte. ¿Quién estaba ahí para acompañarte en ese insomnio? Y ese viaje que hiciste en verano que siempre recordarás por el dolor de cuello que sufriste con la almohada del hotel, y desde ese momento siempre llevas la tuya (parece raro pero conozco a gente que lo hace). ¿Nos olvidamos de los viajes en coche? Para mi es casi imposible dormir mientras viajo, pero en momentos de cansancio no es lo mismo el hombro del compañero que una superficie blandita.

Llorar nos da corte delante de la gente normalmente. Esperamos a estar solos, en casa o en un lugar donde nadie nos reconozca para hacerlo, y contrariamente sufrimos cuando lo hacemos porque no hay nadie que nos comprenda. Igual pasa con la rabia, la furia que pretendemos quedarnos para nosotros mismos porque no queremos pagarlo con las personas a las que queremos. El problema surge cuando la pequeña bola que se formó en nuestro interior va creciendo con el tiempo y los hechos, los errores y los misterios de nuestro alrededor, y ya no podemos parar hasta reventar. El punto clave está en la manera que lo hacemos: explotar solos, con nuestra almohada sin nadie que nos pueda aconsejar, ser nuestro apoyo; o con los amigos, a los cuales no queremos mostrarles debilidad. Aquí tenemos el problema. Nuestra sociedad no admite, o mejor dicho rechaza sigilosamente a los frágiles, de aquí sacamos nuestro comportamiento introvertido. Cada uno es como es, y todos tenemos errores en nuestro día a día ¿Por qué sufrir por ellos? ¿Importa el qué dirán? No, no importa. Lo que realmente importa es como te sientas bien contigo mismo, sin esconder nada, siendo natural y fiel a ti. El ser humano no debe ser una máquina, somos sentimentales y queremos sentirnos cerca de gente humana distinta entre sí. Así que dejemos a un lado el miedo y seamos capaces de hacer esa llamada que nos puede salvar en un mal momento. Liberarse en otro es sentirse comprendido, es no encontrarse solo en este mundo tan individualista. La amistad, la familia existen para algo, y no la aprovechamos a veces como deberíamos. ¡Qué cobardes nosotros!
 ¡Que vivan las emociones gritadas al aire y no escondidas en la cama!


lunes, 23 de mayo de 2016

Meros conocidos

Es terminar un curso y surgir la misma pregunta de todas las veces ¿A quién de estas personas volveré a ver? Poco a poco nos vamos dando cuenta de que hay dos tipos de amistades. Amistad real y la amistad interesada.

La Amistad real es algo sin sentido pero que define nuestro día a día, nos motiva a levantarnos por la mañana temprano y a llorar a las tantas de la madrugada. Ese sentimiento nos invita a salir a la calle o a quedarnos en casa de alguien a escuchar sus problemas. En general, una amistad así es la que nos mueve, nos crea y nos transforma con el paso del tiempo y nos enseña realmente quienes somos.

La otra cara de la moneda es la amistad interesada. Es gracioso ver que todos los días sin que nos demos cuenta, recibimos o incluso damos esa emoción a nuestro alrededor. Pensadlo. Seguro que en el instituto cierta persona se acerca a ti solo a por los deberes y luego en verano ni te felicita en tu cumpleaños. Esa amigo que solo te quiere cuando estás simpático con el/ella y cuando necesitas un hombro para llorar nunca está disponible. ¿Recuerdas ese campamento donde hiciste las amistades de tu vida y ahora no recuerdas el nombre de la tercera parte de las personas? Cuantos números tenemos en el móvil que nunca vamos a marcar..

En el ámbito escolar, en verano, un traslado, en la facultad, y en cualquier sitio que pienses. Somos una sociedad tan interesada en uno mismo que no nos damos cuenta en los pequeños detalles que suceden a nuestro alrededor y nos muestran si somos para alguien una persona o un robot mecánico que no tiene sentimientos y únicamente es usado en condiciones ventajosas. Yo pienso que la finalidad de esto es poder decir a alguien lo populares que somos, cuanta gente nos conoce y que todo el mundo se entere de nuestra vida superficial. Queremos cantidad y no nos importa la calidad hasta la hora de la verdad.
La conclusión es que vivimos engañados, no hay muchísimos grandes amigos, sino meros conocidos que van de un lado a otro sin dar ni recibir el concepto real de amistad.

domingo, 1 de mayo de 2016

Pau-Selección Artificial

Hay momentos en nuestra vida que marcan nuestro futuro, el cual con un solo movimiento puede variar tanto que puede ser la pieza clave del éxito o de una gran caída. Ahora mismo para mí se acerca un instante así, y es esa palabra tan odiada por todos los alumnos que están en Segundo de Bachillerato.
Selectividad. Pau. Junio. Esas palabras y solo un mensaje. ¿Por qué? Estoy cansada de que me recuerden que mi futuro depende de tres días, donde me lo juego todo. Se supone que estaré luchando por un tiempo próximo tan importante para mi vida como incierto. A la vez estoy demostrando si todo mi esfuerzo como estudiante todos estos años ha merecido la pena. O no.
Este curso no me he sentido persona. Siento que trabajo memorizando y estudiando como una máquina. Es importante para la sociedad la gente más inteligente y no la más trabajadora. No hay cabida para un error. La ecuación de la persona perfecta, donde tu valor es un número. La gente puede no conocer tu nombre, pero conoce tu número. Ese número no corresponde a tus sentimientos. Que sociedad más calculadora.
Sin exámenes no habría competitividad, es un asco. No quiero que me miren por encima del hombro quien estudie una carrera más "difícil" (o también definida como la carrera con más nota de corte).
Pero da igual, así nos ven. No cuenta el estrés, la angustia o la presión ofrecida por la decisión que se debe tomar. Se acabó hace mucho tiempo eso de salir a dar un paseo y tomar algo, un descanso mental o conectarme aquí. Pensé crear el blog para desahogarme de la presión que siento y ni eso es posible...
Luego lo pienso y veo que en un futuro no muy cercano pensaré que toda esta preocupación ha sido innecesaria, que he sido tonta, me han engañado pensando que esto sería el fin del mundo, solo lo pintan así para exprimirnos. Parece una película de miedo con un final gracioso.
Además, el problema no es ese. Con estos planes de estudios, lo que favorecen es una sociedad competitiva, donde pisotear a alguien no es malo, siempre que tú mismo salgas favorecido. Egocentrismo total. Lucha por lo que quieres sin importar que el otro sangre. Después de la Pau, vendrá la universidad que será más de lo mismo, luego en el mercado laboral...y luego nos exigen que seamos solidarios y pensemos en tender la mano al resto. ¿sí? Que gracia, espera que sobreviva yo. Maldita ironía. Que pena de sociedad. Teníamos que ser siempre inocentes niños y vivir sin ser marionetas emocionales

sábado, 9 de abril de 2016

Silencio Vital

Silencio. ¿Qué es eso? ¿Se compra? ¿Merece la pena?
Hoy en día es difícil ver esa palabra. Vivimos rodeamos de ruido, lo que nos provoca agobios, estrés, angustia... Vivimos demasiado rápido, sin sentir la palabra vivir, y, cuando nos damos cuenta, es demasiado tarde. No podemos seguir así. Ya ni al acostarnos estamos libres del ruido. Ruido tanto externo como interno. Los problemas nos invaden hasta en sueños y no nos dejan desconectar.

Desconectar. Necesitamos un momento para nosotros mismos, donde ni la familia, amigos, la sociedad nos pueda llamar. Aislamiento total el tiempo necesario que sea. Sin pensar, y, vivir el silencio. Es algo que no se puede definir, pero nos puede hacer sentir cualquier sentimiento posible. Llorar por angustias que no conocemos, reír algún acontecimiento gracioso que recuerdes, enfadarnos con nosotros mismos... Pero somos nosotros quienes nos controlamos, nadie ni nada externo.
Si el silencio existiera tan fácilmente en nuestra vida cotidiana, nos conoceríamos más. Sabríamos que es lo que nos hace daño, lo que realmente nos hace felices y nos alegra la existencia. Pero tristemente no es así. Si no es porque estás con gente, estás estudiando con el balón de tus vecinos sonando en el patio. Un viaje donde no da tiempo a descansar, unos hijos revoltosos...
¿Nos conocemos a nosotros mismos o conocemos la parte superficial que nos provoca la sociedad?

Si nos vamos a la cama y cerramos los ojos, a lo mejor es posible conseguir encontrar el significado de nuestra palabra, ya que no está hecha simplemente para ocupar hueco en una página del diccionario. Vaciemos la mente, y, que surjan en nuestros pensamientos, visiones importantes que nuestro cerebro quiere transmitirnos. Conozcámonos a nosotros mismos y aprendamos a vivir.

domingo, 3 de abril de 2016

Mensajes más que hechos

Nuestro día a día puede ser una rutina constante, ocurriéndonos pocas cosas fuera de lo normal. Familia, amigos, estudios, trabajo...
Te encuentras en casa, vas al sofá y coges el móvil a abrir Whatsapp porque a lo mejor alguien quiere contarte algo y quedar contigo. Sales a la calle porque has quedado y te dedicas a dar un paseo con los ojos más pendientes de lo que escribes a tu madre que no sabe donde estás o a tu otro amigo que tiene un problema de clase que de la persona que tienes delante. Bueno, pasa el rato y os hacéis millones de fotos para luego compartirlas por alguna red social y que todo el mundo sepa lo bien que te lo has pasado con esa persona aunque realmente tus pensamientos han sido pocos con ella.
Vuelves a casa porque tienes que estudiar el examen próximo, pero, de un momento a otro, tu móvil empieza a sonar tanto que decides atenderlo un minuto, que luego será eterno porque te acaban de enviar las fotografías y tienes que observar una por una cual es mejor para subir a internet. Tu madre llega a preguntarte como lo ha pasado y le dices que espere, que estás ocupado, ahora no puedes atenderla. Terminas de subir tus fotos y vas a tu madre, quien espera atentamente saber cómo lo has pasado, pero te limitas a contar poco porque tienes que echar un vistazo a las nuevas publicaciones de tu círculo de amigos, estando conectado hasta las 2 o 3 de la mañana. Al final no has estudiado nada y menos mal  que mañana en tu trabajo no te dejan tener el móvil...

No me gusta esta sociedad. Este pequeño resumen es como yo generalizo esta época digitalizadora. No quiere decir que todo el mundo sea así porque yo misma no lo soy, pero soy conocedora y vosotros también de gente con ese tipo de vida. Vida artificial, no es vida real. Sin móvil no vives.
Recuerdo de pequeña cuando no tenía móvil cosas que hacía y ahora no hago.
Llamadas por teléfono de horas con amigas. Los mensajes de voz han sustituido eso.
Quedar con alguien y los momentos quedarse en nuestra mente, para luego recordar juntos cuando haya pasado el tiempo. Eso ya no existe, lo sustituyen las fotos.
Conocemos a una persona por su perfil en Twitter y Facebook antes que por su personalidad real ¿No os da pena? La amistad se debería medir por hechos y no por mensajes.
Yo no he vivido la época donde se escribían cartas, pero yo sí las escribo. Es algo personal, escrito de tu puño y letra, y no leído delante de otra máquina.
Me hacen gracia los ask personales. No únicamente por la persona que se lo hace, sino por la persona que pregunta. Eres capaz de preguntar algo por ordenador y no a la cara, y posteriormente te consideras amigo de esa persona. ¿Eso es humanidad? Eso es falsedad y falta de confianza.

Un amigo de verdad no coge el móvil delante tuya, al menos que sea la familia, a un padre y una madre no hay que darles la espalda. Un amigo habla contigo, te mira a los ojos y te transmite confianza, te da un abrazo y no quieres que se acabe. Está en los momentos malos y también en los buenos, con risas y lágrimas, enfados y desahogos, sabe lo que necesitas. Te da su número fijo para que le llames a casa, no por mensajes de voz. Una persona así te sorprende día a día, y no necesitas estar las veinticuatro horas sabiendo todos sus movimientos. Sabes lo que debes saber y lo que construye la amistad.

Un familiar, tu padre o tu madre se merecen que estés siempre que lo pidan, porque ellos han estado normalmente siempre desde que naciste para ti, excepciones a parte. Un desprecio o una mala contestación les duele, porque son como un amigo más, incluso el amigo más cercano, y debemos estar más que agradecidos por eso. Un amigo al final puede marcharse, pero tu familia no cambia, es la que es, y son quienes te conocen de los pies a la cabeza. Todos tus años han estado contigo, no debe olvidarse eso. Un beso puede alegrarles el día y un gesto en casa hacerles ver que los queremos como ellos nos quieren, como somos.

Quiero vivir en el pasado, haber nacido en la época de nuestros antepasados. Ver, sentir y observar el mundo como ellos, de una manera mucho más pura que ahora. Vivir la realidad. ¿Nunca lo has pensado? Ser yo y estar ante personas que realmente están conmigo, no con un aparato electrónico, que vuelve al ser humano un ser mecánico.

domingo, 27 de marzo de 2016

Sobre ruedas

Un viaje suele deberse a distintos motivos. Unos viajan por trabajo, de un lugar a otro sin parar. Otros lo hacen por placer, afición, por el gusto de conocer el mundo, con todos sus rincones desconocidos y asombrosos. Yo, sin embargo, encontré un motivo diferente por el cual me apasiona viajar.

Olvidemos el origen y el destino. Te encuentras en algún medio de transporte, da igual el que sea, desde el más barato hasta el más caro, solo consigue una ventana por la cual tengas acceso al exterior. Pon música, no importa el tipo, la te guste y te haga sentir cómodo. Por último, abre los ojos y observa.
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Te encuentras parado mientras que tu alrededor va cambiando. El tiempo va pasando sin que lo puedas controlar, solamente eres un mero espectador.

De un momento a otro estás divisando un paisaje frondoso, lleno de naturaleza viva, donde te gustaría correr, saltar, brincar hasta perderte en ese laberinto verdoso. Árboles frondosos, algún riachuelo proveniente de algún caudaloso río, y, si guardas silencio, incluso puedas ver algún ciervo en busca de comida, una ardilla que acaba de perder su bellota o una bandada de pájaros que surcan el bosque en su ruta migratoria.
¿Importa la estación del año en la que nos encontremos? El bosque te absorberá igualmente con su gran majestuosidad.

Parpadeas y la vista cambia. Ahora entiendes de donde surge la fuerza que poseía el bosque.
El océano. La furia azul en primer plano. Las rocas sufren la ira del agua, el viento forma extraños remolinos subacuáticos que sientes sin ver y grandes especies marinas luchan ante el mayor y, a la vez, más hermoso fenómeno natural.
La tormenta se calma, y, desde tu asiento, ves el mar transparente. El rugido anterior es apenas un suspiro cosquilleante, y, poco a poco te enamoras del sonido de las pequeñas olas que casi mojan tus pies. ¡Uy! ¿Has visto el delfín saltar? ¿Estarán su familiares cerca? ¿Se encontrará herido? Divisas el mar con la ilusión de un niño primerizo. Las ganas que tienes de zambullirte en el agua y observar las profundidades te invaden tanto que corres a quitarte el cinturón de seguridad, pero...

¿Cómo puede ser que en una curva aparezca un desierto? El paisaje no es nada común, lo resumes en una palabra. Arena. Menos mal que estás en un lugar cubierto, el calor sería insoportable. A pesar de eso, el todoterreno no evita que tengas sed e intentes dormir para soñar con un abundante río....¡ala! No hace falta que sueñes, encuentras un pequeño oasis de dos palmeras con un pequeño estanque. Ahora admiras a los pobres animales que surcan estas tierras, bueno, mejor dicho, surcan estas arenas.
¿Dónde se encuentran los cactus?  Sí, allí hay un grupo, limpia bien las gafas, aunque tampoco hay mucho que observar aquí, solo dunas y más dunas, y una pequeña tormenta de arena que casi deja el vehículo oculto como si hubiera sido absorbido por unas arenas movedizas...Deberíamos buscar otro lugar del que hablar.

Ese largo túnel donde casi te ha dado tiempo a echarte una siesta acaba en ¿la falda de una montaña?
Pon el parabrisas que está lloviendo a cántaros. El sonido del agua caer te tranquiliza tanto que decides apagar la música. Ese cantar del agua no es como las olas y tampoco como un río, pero te enamora. El clima mediterráneo, medio seco pero con vegetación, agradece la lluvia. ¿Será nieve aquello en la cumbre de la sierra?

Allá vas, en busca de la nieve. ¿Ves la ciudad allí abajo? La vista es espectacular, una ciudad entre montañas, un recinto amurallado naturalmente. Ahora no tiene eso tanta importancia, pero piensas en el pasado, cuando las montañas serían un obstáculo para posibles invasores, terreno conocido por bandidos...
Deja de llover, ahora graniza. ¡No ves nada! Esto no te gusta, menos mal que dura unos pocos minutos. Gracias a eso, ves nieve. Nieve virgen, pura. Saca los guantes y disfruta de algo que no puedes comúnmente. ¡No olvides el muñeco de nieve!

Corre corre, a la izquierda está el arco iris, ¿lo ves? Nunca entiendes como surge, pero te deja anonadado, podrías mirarlo horas y horas, deseas tocarlo...¡Cuidado! Hay un precipicio y no te habías dado cuenta. Anda, es hora de bajar de la montaña...

Árboles frutales. Cerezos, Manzanos, Plataneros...Hmm ¡qué hambre! Para el coche, que me bajo. Después de jugar con la nieve no es justo pasar cerca de comida.
Recorrer esta carretera y en cada estación ver distintos frutos, hortalizas y cultivos es asombroso. Grande naturaleza...

¿Estás cansado? Es hora de volver a casa. ¿Sabes que han pasado horas desde que partimos? Ni te habías dado cuenta, la belleza de la naturaleza te tenía embelesado y el tiempo parecía parado. Eh, eh, no te pongas triste, que la carretera es infinita y la naturaleza también. Y no hablemos de tus visiones, eso sí que no tiene límites.

En mi opinión, viajar es dejarse llevar por las ruedas que manejan, es relajarse y observar lo que a primera vista pasamos por alto por poseer objetos electrónicos, preocupaciones o sueño. A mí nunca me hables en un viaje, necesito observar y ver como cambia todo, como es la naturaleza pura sin la acción del ser humano. La naturaleza es asombrosa y puede sorprender para mal, pero afortunadamente puede para bien. Despierta emociones que a lo mejor no sabías que tenías, sensaciones de paz, o ganas de compartir la visión que provoca.

 Nuestra vida es demasiado corta para no aprovechar esos pequeños momentos hermosos. Ojalá, si lees esto, la próxima vez que viajes tengas los ojos en la pantalla natural y no en la artificial. Luego cuéntame la experiencia, pequeño desconocid@.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Amistad no correspondida

La amistad no es un concepto sin más. Es un sentimiento, una vivencia, una satisfacción que no es fácil conseguir, y menos mantener. Merece la pena hasta el punto de que arriesgaríamos todo por una persona. 
Suele ser un sentimiento mutuo, donde el cariño que sientes, lo poseen por ti. Sin embargo, no siempre es así.
¿Alguna vez no has pensado que tu amistad no es correspondida? Esa amistad es valor. Valor por la persona que lucha por una amistad que se mantiene a duras penas como un edificio en ruinas.
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Una amistad surge de la nada. Un encontronazo, una mirada, una presentación por parte de amigos, una clase, una fiesta…Mañana puedes encontrar quien piensas que puede pertenecer a tu vida eternamente. Esa persona cambia tu vida, la puede hacer más divertida, alegre, una sorpresa constante, no lo sé, pero cada persona es un mundo y un mundo puede ser alterado gracias a eso.
Pero de un día para otro, el vínculo puede cambiar. Un malentendido, una conversación profunda, una mirada puede dar la vuelta a la tortilla. Yo no creo en que “las amistades de más de dos años duran para siempre”, nada es para siempre, ni siquiera el ser humano, por lo cual se sufre.
Llega el tiempo de la desesperación. Quieres hablar con esa persona, pero temes empeorar la situación, a la vez que si no se soluciona, te hundes por el remordimiento de poder perder una amistad tan fácilmente.
Y aquí entra la palabra valor, puesto que es sencillo rendirse y abandonar lo que una vez hubo, pensando que ya llegará algo mejor, lo cual es posible, o no. Alguien o ambos tiran la toalla. Fin de la historia y condena al olvido. Una rendición  por pereza ante la lucha y al dolor.
Sin embargo, a veces uno de los afectados por la situación, lucha por volver a sentir esa amistad fluyendo, intentando revivir ese riachuelo en sequía que una vez fue un frondoso río.
Mensajes, llamadas, otros amigos, cualquier cosa está dispuesta una persona para recuperar eso. Eso es valor, tener la valentía de luchar por un sentimiento a pesar de que la otra persona  parece que lo ha dejado de sentir, reflejando indiferencia en las acciones que se producen a su alrededor. Observar como la otra persona lea los mensajes y los deje como leídos, esas llamadas que mágicamente no contesta nadie, esos amigos que sufren viendo cómo se separan dos ríos que fluían paralelos…. Valor es decir  “aunque sufra por su olvido de mí, yo no tiro la toalla, yo era feliz y quiero seguir siéndolo gracias a ti, amigo que no me corresponde, pero amigo mío”

El final es claro. Como la esperanza es lo último que se pierde, el valor se acaba,  el tiempo deja marca y enseña como ningún profesor lo hace. O dos luchan o dos pierden, es así de sencillo y duro. Nada se consigue sólo. Amistad perdida.
Lo que somos proviene de los que están a nuestro alrededor. Ellos nos crean tal y como somos. Si alguien que pensábamos que nos quería, se va ¿Quién llena el vacío? Una herida puede cicatrizar pero no siempre sanar.
Dejemos de ser cobardes y afrontemos nuestras decisiones, no hay vuelta atrás y una amistad perdida no es como un bolígrafo sin tapón. Es una debilidad. La debilidad de encontrar una amistad supuestamente correspondida pero venenosa.