jueves, 17 de agosto de 2017

¿Leerías el libro de tu vida?

Imagínate que te llegara a tus manos un libro. Al principio podría darte alegría, si eres un lector fanático; o tristeza y aburrimiento, si ese tipo de entretenimiento no te llama. Sin embargo, a pesar de todo, lees la reseña...

"Aquí está la historia de _____, donde se demuestra que no todo es lo que se ve. Adéntrate en su vida desde pequeño hasta el momento de su último aliento"

Si os pasara algo así, ¿lo leeríais? ¿Os gustaría leer vuestro futuro sin haber ocurrido todavía? ¿Os desvelaríais las sorpresas que os esperan? ¿Queríais saber el momento de vuestra muerte?


lunes, 14 de agosto de 2017

Decorando con palabras #5



Pasear a Copo se había vuelto una costumbre antes de ir a clase. Cada mañana estaba llena de un mar de sorpresas en esta nueva ciudad, y eso me alegraba el resto del día.
Esa mañana tocó el puerto. Estaba bastante tranquilo, no sabía si porque los marineros ya había salido al mar a trabajar o porque fuera demasiado temprano para ellos. Sea la razón por la que sea, me gustaba el lugar. Pude andar bastante por el paseo marítimo cercano en un ambiente de paz y soledad que me relajó.

Sin embargo, hubo algo que me cautivó.
En un pequeño muelle cuidadosamente retirado, como si estuviera ubicado para que pasara desapercibido, había una mujer tumbada en el borde. Recordaba muy bien la sensación que sentí al verla allí. Yo, desde el paseo, en tierra firme; y ella, en el límite entre la tierra y el mar.
Esa emoción me hizo entrar en el muelle a través de sus tablas de madera. Era más viejo de lo que aparentaba. Copo corrió y se acerco a la mujer. Ella, en vez de asustarse, se incorporó y cogió a Copo en brazos. Ya no me quedaba más remedio que acercarme hasta ella.

Al llegar a su lado, vi que a parte de ser joven, era bastante guapa. Sin embargo, me abrumaba de ella otra cosa, la cual no entendía que era, pero me hacia sentir la necesidad de sentarme con ella a mirar a la lejanía en horizonte, por donde el Sol estaba a punto de salir.

Copo se quedó dormido, pero ella le dio un sorbo a su bebida y empezó a hablar.

"14 de Septiembre del 2006. En esa fecha empezó mi vida de nuevo. Era un poco más mayor que tú, 25 años tenía. Pero eso no importa, porque a pesar de lo que digan, a la hora de hablar de sentimientos, la edad no es inconveniente.

Estaba llegando con mis amigos por esa zona de ahí, con una pequeña embarcación. Por ese momento no existía el puerto que hay a poca distancia de aquí, en el pueblo era raro navegar para comercializar. Era más por ocio. 

Se nos ocurrió la idea de, por esas rocas que ves ahí a la izquierda, subirnos trepando y tirarnos. En esa edad no percibes el peligro de la manera que realmente lo es. 
Me subí rápidamente, era más rápida que mis compañeros, y me tiré. Sí, así fue. 
No sé de quién fue ya la idea de subirnos ahí, tampoco importa, pero no sabía la profundidad del agua a la que nos tirábamos, estaba claro.
Al caer, en una de las piernas me di un gran golpe del que no fui realmente consciente hasta que salí a flote. 

Mis amigos, al darse cuenta, me subieron a la barca y me llevaron al muelle, mientras que llamaban al 112 a por ayuda. Al subirme al muelle, vi, a través de las pocas fuerzas que tenía, la desesperación y el miedo en los ojos de mis amigos. Ellos temían por mi vida, y yo había pasado el punto de sufrimiento a aceptación de lo que venía.
Alguien llegó y me empezó a tratar, a hablarme e intentar espabilarme. Supuse que eran los médicos de urgencia, pero no. Era una joven de mi edad, la cual había visto alguna vez en el supermercado. Me dio algún tranquilizante, hizo más cosas que no llegue a sentir, y,a pesar de no entender nada, ya que mis amigos estaban diciéndole que me dejara, me sentí mejor. Al minuto me desmayé.

No sé cuánto tiempo pasé dormida, pero me desperté en una pequeña habitación del hospital. Estaban mis padres y la chica que recordaba entre sueños. Ahora llevaba una bata, por lo que supuse que era doctora. Me dijo que había llegado a tiempo para que la herida no fuera peligrosa.
Seguramente, si ella no hubiera estado cerca del lugar, no estaría despierta.

Y, con el paso del tiempo, empezó a surgir algo. Al principio pensaba que era admiración y deuda, por haberme ayudado, pero luego fue algo más. 

Me la encontraba todos los días en el muelle. Yo, venía a sentarme aquí, por cualquier razón, hasta el punto que cada día ponía una excusa para poder estar. Ella, corriendo antes de ir a trabajar al hospital. Así me encontró ese día, y así me encontraba todos los días.
Al principio era nervios lo que sentía, pero al final fue amor. Lo sabía de la misma manera cada vez que la miraba a los ojos.

Paso a paso, empezamos a salir, y conocernos más informalmente que lo típico de doctora y herida. Era un encanto de persona, y, por lo que ella me decía, yo también. 
Nos comprometimos, nos casamos, y conocíamos mundo. Cada escapada era un aventura. Cada momento junto a ella era una bendición.

-Perdona, ¿Qué hora es?"

Estaba tan metido en la historia que me estaba contando la muchacha que no me di cuenta que me estaba preguntando en realidad qué hora era. No quería que entablara conversación conmigo, quería que me siguiera contando.

-Son las 8:45- Iba a llegar tarde a clase, y lo raro era que no me importaba ¿Qué me estaba pasando?. Mientras, ella le dio otro sorbo a su bebida. Entendía que necesitara una pausa.

"Faltan diez minutos. 

Después de 10 años, yo seguía viniendo aquí, pero ella no. Había días que trabajaba más temprano, lo cual nos partía el corazón. Yo mantenía la tradición por las dos. Me traía mi portátil y hacía los negocios de mi empresa.
Me sonó el móvil y no conocía el número. Me asusté, y más diciéndome que era del hospital, aunque no resultó ser nada grave. Había un pequeño que necesitaba un trasplante de médula urgente, y mi esposa (aunque nunca la llamaba así, era demasiado posesivo) era compatible.
Nos alegramos muchísimo, puesto que, ya no solo como médica, sino como una persona normal, iba a ayudar a un pequeño a vivir.
Fuimos al hospital, y rellenó lo necesario. 
La felicidad era notable en ella, y cuando llegó la fecha de la operación, más todavía. Todo salió espectacular. Ver al pequeño sonreír lleno de vida, nos llenó la nuestra también.

Sin embargo, a las 8:55, un tal día 14 de Septiembre de 2016, el corazón se me paró. 
Me volvieron a llamar del hospital, pero esta vez sin buenas noticias. Ella se había desmayado sin razón aparente y estaba ingresada. Fue todo demasiado rápido, y al llegar yo, ya había gente llorando. Algo había salido mal, no daban esperanza. Solo me dio tiempo a entrar a verla, cuando me vio, sonrió y cerró los ojos.

Doné los órganos, como ella había querido, y lo que quedó de ella, lo esparcí en el agua de este muelle. Nunca sentí un vacío tan grande en mi corazón.

Intenté recuperarme. Venía aquí todas las mañanas, luego me iba trabajar, y dormía. Era una rutina que con el tiempo se volvió estúpida, sin fundamento.

Luego, te descubrí corriendo por el paseo por la mañana. No sabes la alegría que me dabas. Me recordabas a ella, aunque no puedo seguir engañándome. No puedo seguir viviendo sin un objetivo. Solo quiero darte las gracias por haberme animado en secreto y haberme escuchado hoy. 
Hoy, empiezo una nueva vida, el 14 de Septiembre de 2017"

Y, diciendo eso, terminó de beberse la botella. No sabía que decir. Era una historia de amor que había tenido un final trágico. Quería animarla, decirle que podría salir de esta, pero no era así. Estaba tan vacía por dentro como esa caja de medicinas que había a su lado.
¿Esa caja de medicinas? No podía ser cierto lo que estaba pasando. No tenía conocimientos de medicina ni sabía que hacer en casos de urgencia, pero si sabía que esa dosis de medicamentos podía matar a cualquiera. Solo era cuestión de tiempo que cerrara los ojos y volará con ella.
Así que decidí, a pesar de romperle su futuro, llamar a emergencias. No podía quedarme sentado sin hacer nada.
No me lo impidió. Y, cuando me miró a los ojos después de colgar la llamada, sabía que era demasiado tarde.

...

-Hoy, 14 de Septiembre de 2018, hace uno y dos años respectivamente de la muerte de las chicas del muelle. Así os llaman banco del paseo. Os lo pedí yo mismo, para honraros, por ser vuestro sitio. Eso sí, no quise que lo pusieran aquí, en el mismo muelle, no quería que se rompiera en ambiente del lugar. A Copo le encanta venir por aquí por las mañanas.
Hace un año que me cambiasteis la manera de ver la vida. Os lo tengo agradecido, y muy en mente. Y, como cada mañana, os vengo a contar algo nuevo, y seguro que os enorgullece.
He entrado en la carrera de Medicina.



---

Después de una semana de pausa (en verdad es que a mi amiga y a m.i nos dio pereza, y quisimos descansar una semana) volvemos a comentar imágenes. Espero que os haya gustado la entrada de esta semana de esta sección :) No olvidéis pasaros también por when there's no sound para leer otra perspectiva.
¡Un saludo!

sábado, 12 de agosto de 2017

NO me llames así.

NO. Ya basta. NO me llames así.

NO ME LLAMES PUTA

¿Tú sabes lo que es una puta? Mejor dicho ¿QUIÉN ES? Es una persona que ejerce la prostitución y se gana la vida honradamente con ello (atención, el corrector me subraya honradamente y me sugiere horrendamente, ¿casualidad?). No es un trabajo ni mejor ni peor que cualquiera. A veces la gente hace cosas desesperadas para sobrevivir, y a veces no. Pero tú, si tú, que lees esto, si llamas a alguien así, no estás haciendo daño a quién se lo dices, estás dañando la imagen de la persona que trabaja en ese empleo. ¿Sabes que también se puede decir en masculino? Puto. Sí, existe. Que poco lo decimos para insultar a un chico ¿eh? Queda mejor Putón ¿no? Te aclaro que putón, según la RAE, solo es un término para mujeres.


Date cuenta del orden de acepciones de la palabra. Usamos más, o se valora como más importante el uso que le hacemos como palabra malsonante o referido a su propio significado.
Ponte en el lugar de la persona que trabaja, normalmente en no muy buenas condiciones (a parte de explotación sexual, explotación laboral en precarias condiciones con sueldos inferiores a la media), en ese puesto de trabajo para dar de comer a su familia. Ha podido venir a España engañada con una promesa de vivir mejor, libre de guerras, persecuciones... y se encuentra de nuevo atada con deudas.
Ni tú ni yo sabemos la situación de cada una de estas personas, así que ya sabes.

Estoy segura que no quieren ejercer este trabajo, ya no solo por lo que consiste, que es verderse literalmente, sino por la "reputación" que trae.

Y no, no se me olvida la frase hecha por excelencia. Eres un hijo de puta. Piensa en el trabajo de tu padre/madre. Ahora yo te dijo "Eres un hijo de *inserte trabajo*", de manera mal sonante. Perdona, a mi no me hace ni PUTA gracia que alguien se ría de mí por el trabajo de la persona que da su vida a cambio de que yo pueda tener un futuro.

NO ME LLAMES RETRASADX


Una vez dejado claro los significados de la palabra. ¿Por qué nos llamamos así entre nosotros? Al igual que antes, no me estás jodiendo la vida a mí si me llamas así, estás despreciando a una persona, que por ciertas circunstancias, ya sea nacimiento, un accidente, o el simple paso del tiempo ha acabado como tú y yo no queremos estar. Así que piensa antes de decirlo, porque mañana, tú no sabes donde puedes estar, y por arte de magia puedes acabar en el lugar equivocado en el peor momento. Verás que gracia puede hacerte ser un discapacitado, tener la mala suerte de depender 24 horas de alguien. Yo, no podría vivir. Es un término capacitista, no un insulto para ir usando con la vida cotidiana.

NO ME LLAMES CABRÓN. NO ME DIGAS CABRA

Atención al micromachismo. Tenemos dos animales. El cabrón y la cabra. Cuando te dicen "Eres un cabrón" se da a entender que eres el machito alfa, has hecho algo que por muy PUTADA que sea, te puede llenar de orgullo con respecto a alguien o algo. Sin embargo, "Estas como una cabra" ¿Que le pasa a la cabra? Si estás como una cabra, estás loc@ o chiflad@. Lo siento, pero yo no puedo evitar compararlo con que el cabrón es el macho y la cabra es la hembra. Opiniones se aceptan.

NO ME LLAMES PARGUELA


A ver, no entiendo. ¿Qué malo tiene parecerse a una mujer? Igual que la expresión, "eres una marimacho" ¿Qué malo tiene parecerse a un hombre? Cada uno somos como queremos, y no somos una "cosa", como parece que están definidas las palabras "mujer y hombre" ¿Hay unos requisitos, una lista? Parecerse a alguien no es malo. Además, todo lo decimos en tono despectivo. Dejemos a cada persona que sea como quiera ser.

Ver Amanerado, más de lo mismo

NO ME LLAMES GUARR@


Otra palabra buena. Una persona guarra es la que no se ducha, la que huele mal, la que no tiene modales (no sabía que eso estaba aceptado oficialmente)... 
¿Donde pone que guarr@, aunque normalmente se dice guarra, es una persona la cual se acuesta con quién le sale de donde quiere cuando quiere?  Porque yo creo que ese es el uso más común entre los jóvenes. Y no tan jóvenes. Luego prometemos no juzgar a nadie por lo que habla JA JA 

Similar es el uso de Zorra., que no está registrado en el Diccionario con el sentido que se usa.

Separemos conceptos. Ni puta ni guarra entran en el uso que se le aplica. Llama guarro a alguien "en todo caso", por ser una persona repugnante, como pone que "está permitido".  No quiero decir ejemplos.

Un ejemplo claro para usar este término, es con el vello corporal. Vamos a ver, el vello es algo natural, que tenemos todos los seres humanos y animales en su mayoría. ¿Por qué una chica no puede permitirse el lujo de tener vello y se tiene que hacer técnicas, a veces dolorosas, (o casi siempre) y un hombre no? ¿Por qué un hombre puede lucir vello y no ser tachado de guarro? El problema no es que no se le llame al hombre guarro, es que se le llame a ELLA guarra, por una condición que no es sucia, es natural.

NO ME LLAMES MARICÓN

Otro insulto estrella.

Manda narices la cosa. Leamos. Creo que es mejor leer las acepciones de abajo a arriba. Urraca, vale. Homosexual, vale. Sí ahí se quedara la cosa, pienso que no habría problema. Aunque en verdad sí habría, ya que la palabra marica se usa en todo despectivo, mal sonante. Sí es un problema. Pero sigamos leyendo. Dos. ¿Me estás diciendo que por tu condición sexual tu personalidad está definida? Eres débil, medroso (atención a la definición de esta palabra "que infunde o causa miedo" o "temoroso de cualquier cosa")

Arriba vemos la palabra parguela y marimacho. Eres palabras son despectivas en el sentido de que te pareces a tu sexo "contrario a tu ser". Aquí estamos en las mismas, eres marica porque "no te acercas al modelo de hombre ideal". Incluso eres "afeminado". Claro "ese es el problema". Que te pareces a tú sexo "contrario".  Tiene guasa la cosa.

¿Es que no nos damos cuenta lo que le estamos diciendo a una persona cuando decimos la típica frase "Eres un/a...." Inserte cualquier palabra ya.

NO ME LLAMES DE NINGUNA MANERA

Yo no sé si a ti, lector, te ha servido de algo todo esto que he escrito. 6 Insultos. 6 maneras de encasillar a la gente de manera superficial, errónea, sin argumentos y con idioteces. Yo sí he aprendido algo. 
Y si fueran solamente estas seis palabras... otro día seguiré investigando cosas menos obvias.

A veces no somos conscientes de todas las cosas, palabros malsonantes que salen por nuestra boca. Yo la primera. Deberíamos aprender a fijarnos un poco más, porque no te influye solo a ti. 
No nos encasillemos, siempre decimos basta etiquetas, fuera complejos, pero no nos fijamos en los más básico. Nuestro día a día. 

---

Y recuerdo que es mi opinión, que no puede coincidir con la tuya. Acepto contras pero no me llames de ninguna manera por no opinar igual que tú.

Todas las capturas pertenecen al Diccionario de la Real Academia Española. No me pertenecen. 
http://dle.rae.es/?w=diccionario

jueves, 10 de agosto de 2017

Queridos Padres...

"Queridos padres:

Como creo que me he portado bien, solo quiero 2 regalos:
 1. Calendario de gatos 2009
 2. La muñeca morena de High School Musical canta conmigo
No quiero nada más, que lo sepas, pero te digo lo que cuesta (en el sitio más económico): 32,89 euros. No te pido juegos de consola ni nada. Es más barato de 35 euros, aunque si quieres traeme alguna otra sorpresa.
Los regalos son del Carrefour, compradlos allí.

Adiós. Y traedme esto por fi."

2009. Tenía once años cuando escribí esto. Recuerdo que escribí esta pequeña carta en un papel de medio folio, y se lo dejé por la noche a mis padres en la cocina. Si no recuerdo mal, por la mañana me levanté antes que ellos y quité la carta del lugar donde la había puesto, por lo cual nunca la leyeron.

Creo que quería seguir viviendo en la magia de la Navidad. Negar lo innegable, y seguir queriendo aferrarme a la infancia como cualquier niñx inocente. Si ellos no leían la carta, sería una manera de no aceptar la realidad de los Reyes Magos. 

La infancia es lo mejor. A pesar de ser ignorantes del mundo que nos rodea, eso también es una ventaja. 
El ratoncito Pérez, el cual nos despertaba por las mañanas con un regalo debajo de la almohada y con una posterior sonrisa. 
La Navidad, donde nuestros sueños y deseos se cumplían bajo el árbol. El calor de reencuentros familiares, charlas en la chimenea; la emoción de levantarse antes que nadie, despertar a todos en la casa, gritar de emoción al encontrar tu juguete... 

Nunca quise pedir nada. Siempre que me preguntaba alguien que quería por Navidad, decía que quería que los Reyes me sorprendieran. Son magos ¿no? Luego empecé a entender la insistencia de mis padres por preguntarme. Pero es que, me gustan las sorpresas.

La inocencia nos hace creer en las personas que más queremos. Nuestros padres son nuestro apoyo desde el primer momento, y cualquier cosa que nos digan, somos fieles a ello. Descubrir la verdad es empezar un camino en futura soledad.

Quién volviera.